Jóvenes presos se capacitaron, ayudaron a quienes más lo necesitan y Godoy Cruz los reconoció
En una iniciativa que une formación técnica, solidaridad e inclusión social, la Municipalidad de Godoy Cruz entregó certificados a 18 jóvenes alojados en el penal Almafuerte II, quienes completaron un taller de carpintería. Durante casi dos meses, los internos aprendieron a trabajar la madera y fabricaron camas, atriles y bibliotecas.
El mobiliario fue donado a familias vulnerables y a los once jardines maternales municipales, gracias al acompañamiento de la Dirección de Educación y Capacitación Laboral. El material fue provisto por el Municipio, que además se encargó de dictar la capacitación.
Durante el acto de cierre, realizado dentro del penal, participaron autoridades municipales, del Servicio Penitenciario y de los jardines maternales. El intendente Diego Costarelli agradeció el esfuerzo del grupo y remarcó: Esto es tender puentes con la sociedad. Ustedes tienen valor para el Estado.
También se destacaron testimonios de los participantes, quienes valoraron el espacio como una oportunidad para aprender, compartir y crecer. Me gustaría trabajar de esto cuando recupere la libertad, expresó Lorenzo, de 19 años.
El programa continuará con nuevos grupos, apostando a que más personas privadas de su libertad accedan a herramientas para construir un futuro distinto. Así, la educación, la solidaridad y la producción colectiva se convierten en motores de transformación real.