La Ciudad reforma su Código Urbano para agilizar obras y habilitar comercios en los barrios
La Ciudad de Mendoza avanzó con una reforma integral de su Código Urbano y de Edificación, con el objetivo de actualizar reglas que databan de décadas atrás. La iniciativa busca simplificar trámites, unificar normativas y brindar mayor previsibilidad a desarrolladores y propietarios.
Uno de los cambios más relevantes es el impulso a la llamada ciudad de cercanía, que permitirá la instalación de comercios en zonas residenciales. La medida apunta a reducir traslados, mejorar el acceso a servicios y disminuir el uso del auto en la vida cotidiana.
En paralelo, el proyecto establece límites más estrictos para el desarrollo en el piedemonte, donde solo se permitirán construcciones en áreas ya consolidadas y bajo condiciones exigentes. El objetivo es evitar riesgos ambientales y preservar el entorno natural.
La reforma también apunta a eliminar la burocracia, mediante la digitalización de procesos y la unificación de ordenanzas vigentes desde 1964. Esto promete trámites más rápidos y reglas claras para quienes invierten en la construcción.
Además, el nuevo esquema busca incentivar la revitalización de zonas degradadas, promoviendo inversiones en sectores postergados de la capital. Según lo previsto, el Código entrará en vigencia a los 10 días de su publicación oficial.