La mamá de Genaro Fortunato, tras la detención de Julieta Silva: "Era cuestión de tiempo"
El nombre de Julieta Silva volvió a instalarse con fuerza en San Rafael tras ocho años de la muerte de Genaro Fortunato, su exnovia fue detenida nuevamente, esta vez por haber agredido físicamente a su actual esposo.
La noticia generó una profunda repercusión pública y familiar. Graciela Linares, madre de Genaro, expresó su indignación ante lo ocurrido: No me sorprende para nada, era cuestión de tiempo, afirmó en declaraciones a TN. Y agregó con dureza: Lo que sí me sigue sorprendiendo es el accionar de la Justicia. Evidentemente están esperando que mate a otra persona para hacer lo que deben hacer.
Silva fue condenada en 2018 a tres años y nueve meses de prisión por homicidio culposo, tras haber atropellado y matado a Fortunato a la salida de un boliche en 2017. La madre de la víctima sostuvo desde el inicio del caso que el fallo fue benévolo y remarcó que Silva nunca mostró arrepentimiento por lo ocurrido.
Cuando realmente cometés un accidente te desangrás por demostrarlo, pedís disculpas, había dicho Linares en una entrevista anterior. Según explicó, aunque Silva tuvo mil oportunidades de hacerlo, jamás se acercó a pedir perdón ni a contactarse con la familia.
La reacción del padre: Pensaba que esto iba a volver a pasar
Miguel Fortunato, padre de Genaro, también se refirió a la reciente detención de Julieta Silva. Pensé que esto iba a volver a pasar. No sabía esto concretamente, pero de alguna manera percibíamos que la intencionalidad existía. No sabemos si de hacer daño o matar, pero había demasiados indicios para pensar que esto no fue intencional, dijo en diálogo con Mediodía Noticias (El Trece).
Según Fortunato, la familia se enteró de la nueva detención por los medios locales y recordó su angustia por el modo en que ocurrió la muerte de su hijo: Hay una cuestión que tiene ver con la velocidad del móvil. Si es muy alta, pasa por encima del cuerpo. Si es baja, el cuerpo es arrastrado. Aquí el arrastre fue de tres metros y el auto frenó 13 metros después. Ella dijo que pensó que era un pozo. Si hacemos la comparación con un pozo, el movimiento del auto es notable la diferencia.
Miguel también aseguró que nadie de la familia de Silva los contactó jamás. No conocíamos el trato de Genaro con esa chica, no era algo que pudiera evaluar. No los vi nunca juntos, salvo un par de veces que la vi en la cancha de rugby. De ahí a saber cómo se trataban, ni cerca, explicó.