La Niña podría regresar antes de fin de año a Mendoza: los posibles efectos adversos
Tras semanas de condiciones neutrales, los principales modelos internacionales anticipan un giro en la circulación del Océano Pacífico que podría fortalecer la presencia de La Niña hacia fin de año. Este fenómeno se caracteriza por temperaturas más bajas en el Pacífico ecuatorial, que suelen provocar un déficit de lluvias en las regiones agrícolas del centro y norte argentino, además de un aumento del riesgo de heladas tardías.
En Mendoza, el posible retorno de La Niña podría generar una reducción de las precipitaciones durante la primavera y el verano, afectando especialmente a cultivos como los viñedos y frutales. Asimismo, se incrementaría la vulnerabilidad a heladas tardías, que pueden dañar la producción local y requerirán ajustes en las prácticas agrícolas para minimizar pérdidas.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene el monitoreo constante y aún no confirma el fenómeno, ya que muchos modelos continúan proyectando condiciones neutrales. Sin embargo, la experiencia de campañas anteriores bajo eventos Niña resalta la importancia de estar preparados para posibles efectos como sequías prolongadas, olas de calor y heladas fuera de temporada.