La superficie de viñedos en Argentina cayó un 11% en la última década
El Anuario de Superficie 2024 del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) revela una significativa reducción en la cantidad de viñedos en Argentina. En los últimos diez años, la superficie cultivada cayó un 11%, pasando de 223.708 a 199.946 hectáreas, mientras que la cantidad de viñedos se redujo en un 12%, con 3.010 menos en total.
La mayor pérdida se registró en Mendoza, la principal provincia productora, que contabilizó 535 viñedos menos. San Juan y otras regiones vitivinícolas también sufrieron fuertes disminuciones. En total, el país ha perdido 7.346 hectáreas de producción.
Viñedos más grandes y concentración de la producción
A pesar de esta retracción, el sector muestra un proceso de concentración. El tamaño promedio de los viñedos ha crecido, pasando de 5,8 hectáreas en 1990 a 9,1 hectáreas en 2024. Actualmente, las fincas más extensas se encuentran en Neuquén y Salta, mientras que Catamarca posee las de menor tamaño.
Si bien algunas provincias como Salta y Catamarca han logrado aumentar su superficie cultivada, otras como Mendoza, San Juan, La Rioja, Neuquén y Río Negro han registrado una caída.
El informe del INV señala que el 58,7% de los viñedos tiene menos de 5 hectáreas, pero estos representan solo el 14% de la superficie total cultivada. En cambio, los establecimientos de más de 25 hectáreas (7,4% del total) concentran el 44,7% de la superficie vitivinícola. La mayor disminución se ha observado en viñedos de menos de 10 hectáreas.
Causas y cambios en la producción
Entre las principales razones de esta retracción se encuentran la baja rentabilidad de ciertas variedades y el abandono de viñedos, lo que, además, genera problemas de plagas en las zonas afectadas.
Sin embargo, a pesar de la menor superficie cultivada, la producción total no ha caído significativamente, lo que sugiere una mejora en el rendimiento de los viñedos activos. La concentración de la producción en fincas más grandes y eficientes parece ser una tendencia que llegó para quedarse.