INDUSTRIA

La UIA alerta por la crisis: casi la mitad de las empresas no puede pagar impuestos ni proveedores

Un informe de la UIA reveló que el 47,5% de las industrias enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones básicas en medio de la recesión. La caída de la demanda, la contracción de la producción y el uso de maquinaria por debajo del 60% anticipan que la recuperación no llegará antes de 2026.

La Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió que la crisis de liquidez en el sector manufacturero se profundiza y que la recesión ya golpea de lleno la capacidad de pago de las compañías. Según la IV Encuesta Industrial del año, presentada en noviembre, el 47,5% de las firmas reconoce dificultades para afrontar al menos uno de sus compromisos corrientes, un porcentaje que crece medición tras medición.

El informe —que relevó a más de 700 empresas— muestra un escenario donde las pymes priorizan el pago de salarios, pero postergan impuestos y obligaciones con proveedores para sostener sus operaciones.
El 29,3% admite atrasos impositivos y el 26,7% ya no paga a proveedores en tiempo y forma.
Además, un 8,2% enfrenta problemas simultáneos en todos los frentes (sueldos, servicios, créditos e impuestos), el nivel más alto de toda la serie histórica.

 

Actividad en caída y crisis de demanda

La fragilidad financiera está directamente vinculada al derrumbe de la actividad. El Monitor de Desempeño Industrial (MDI) marcó 43,8 puntos, su decimocuarta medición consecutiva en zona de contracción (por debajo de 50).

Los datos muestran un rojo extendido en todos los indicadores:

Ventas internas: el 47,4% vendió menos que el trimestre anterior. La caída de la demanda es la principal preocupación del 41% de los empresarios.

Producción: el 40,3% redujo su nivel de actividad, contra un 21,3% que logró crecer.

Empleo: el 21% ajustó personal; el 23,5% recortó turnos y el 7,7% aplicó suspensiones.

Capacidad ociosa y un 2025 perdido

El relevamiento revela además que la industria opera con un uso de capacidad instalada del 57,9%, lo que implica que casi la mitad de las máquinas del país están paradas.

Lejos de anticipar un rebote en el corto plazo, las empresas proyectan un panorama prolongado de estancamiento: el 95,2% estima que recién alcanzará su nivel óptimo de producción en 2026 o más adelante. La intención de invertir en maquinaria, tecnología y bienes de uso también cayó en todos los rubros, reflejando que la prioridad ya no es crecer, sino sobrevivir a la recesión.