ESTILO

Las flores están de vuelta (y no como las conocías): la tendencia que conquista pasarelas y campañas

Lejos de lo decorativo o estacional, marcas como Marni, Dior y Lacoste apuestan por los arreglos florales como símbolos de sensibilidad, resistencia emocional y belleza imperfecta.

Ya no son un simple estampado estacional. Las flores regresan a las pasarelas y campañas como un gesto potente: reconectar con lo real, lo natural, lo imperfecto. La tendencia no nació en un estudio de diseño, sino en la vida cotidiana. En redes sociales, los arreglos florales se volvieron virales, celebrando texturas, colores y emociones.


Marni presentó una campaña donde flores, pieles suaves y bolsos conviven como parte de una misma narrativa sensorial. Dior, bajo la dirección de Jonathan Anderson, usó dos pinturas florales históricas como eje escenográfico de su desfile. Y Lacoste redibujó su icónico cocodrilo con hojas y follaje. Las flores dejaron de ser fondo para convertirse en mensaje.


Hoy, lo floral ya no se asocia solo a lo femenino o decorativo. Las flores expresan fragilidad, resistencia y carácter. Se ven ramas torcidas, pétalos ásperos, tallos desordenados: hay belleza, pero también crudeza. Es un símbolo emocional, no solo estético.


A diferencia de otras microtendencias, esta no se siente pasajera. Las flores no se imponen, se cultivan. Y en un mundo donde todo tiende a la frialdad digital, nos recuerdan que lo efímero también puede ser bello. Que hay poder en dejar crecer.