REPARACIÓN HISTÓRICA

Los restos momificados del popular Niño del Aconcagua irán al Museo Cornelio Moyano

La ofrenda del niño inca, declarada Patrimonio de la Humanidad, será trasladada desde el Conicet al Museo Moyano, ubicado en el Parque San Martín, como parte de un proceso intercultural y de reparación histórica.

Este sábado 8 de noviembre, la ofrenda inca del Niño del cerro Aconcagua (declarada Patrimonio de la Humanidad con Valor Universal Excepcional) será trasladada desde el Conicet hacia el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Juan Cornelio Moyano, en el marco de un proceso que marca un hito en la preservación del patrimonio cultural y el reconocimiento de las comunidades indígenas.

La Dirección de Patrimonio Cultural de la Subsecretaría de Cultura desarrolló un amplio trabajo conjunto con comunidades originarias, técnicos y especialistas de diversas disciplinas, además de la colaboración de Infraestructura Escolar. Todo el procedimiento se llevó adelante en cumplimiento de la normativa vigente, garantizando las medidas de salvaguardia del patrimonio y su protección integral.

 

La iniciativa forma parte del Proyecto Preliminar Master Plan, resultado de un proceso de diálogo con comunidades vinculadas al Camino Ancestral Qhapaq Ñan, que desde hace años solicitaban que el llamado “Guardián del Aconcagua” regresara al territorio donde fue ofrendado. Desde 2020, la Mesa de Diálogo Intercultural, creada en el ámbito provincial, consolidó un espacio participativo y respetuoso, donde los pueblos originarios de Mendoza impulsaron un plan de acción ético y conforme a su cosmovisión espiritual.

La etapa que ahora comienza corresponde a la fase previa al regreso definitivo al territorio. Consiste en el traslado del Niño del Aconcagua al Museo Moyano, donde descansará sin intervención ni exposición, en condiciones dignas y bajo el marco legal indígena, hasta su retorno final a la Walta (montaña) sagrada.

Para las comunidades indígenas y sus representantes, este momento constituye un acto de reparación histórica: el reconocimiento del Niño como ser humano y no como objeto de estudio, permitiendo que finalmente pueda descansar en paz.

Un traslado planificado al detalle

El cronograma del sábado 8 contempla un riguroso protocolo técnico y ceremonial que inicia a las 05:00 en el Conicet con una reunión de autoridades y comunidades, y continúa con rituales ancestrales, preparación del equipo de conservación, traslado del contenedor, y el ingreso al laboratorio Aconcagua del Museo Moyano hacia las 07:00.

Finalmente, se realizará el acondicionamiento del espacio y la verificación de las condiciones climáticas, marcando el cierre formal de una jornada cargada de significado espiritual, cultural y científico.