Los rugbiers mendocinos acusados de abuso en Chile seguirán detenidos en sus casas
Los rugbiers mendocinos Enzo Falaschi y Matías Morales seguirán bajo arresto domiciliario, luego de que la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza confirmara la medida mientras se define su extradición a Chile, donde ambos están acusados de abuso sexual.
La decisión judicial reemplaza la detención en una cárcel federal por un régimen de prisión domiciliaria, que incluye el uso obligatorio de tobilleras electrónicas y la prohibición de salir de Mendoza. Según el fallo, cada 30 días la medida será revisada para evaluar su continuidad.
Medidas y condiciones impuestas
Para acceder a la prisión domiciliaria, los deportistas presentaron una fianza de 10 millones de pesos y entregaron sus documentos de identidad, los cuales quedaron retenidos por orden judicial para evitar cualquier intento de fuga.
Ambos deberán permanecer en sus domicilios ubicados en Ciudad y Godoy Cruz, monitoreados mediante un sistema satelital de geoposicionamiento que permite detectar de inmediato cualquier violación del perímetro permitido. Si se registra un intento de incumplimiento, se activarán los protocolos de detención.
El origen del caso
El pedido de extradición fue solicitado por la Justicia chilena tras la denuncia presentada por dos jugadoras de hockey, quienes afirmaron haber sido abusadas sexualmente por los rugbiers y un tercer implicado chileno.
Según la investigación en Chile, los hechos habrían ocurrido en agosto de 2024 en un departamento de Vitacura, en Santiago, luego de una salida nocturna en grupo. Las denunciantes sostienen que fueron forzadas a consumir drogas y que los acusados mantuvieron relaciones sexuales sin su consentimiento.
La formalización de la causa se concretó a comienzos de 2025, cuando los deportistas ya habían regresado a Mendoza tras finalizar su vínculo con el Club Stade Français de Chile.
La defensa y el proceso de extradición
Los abogados defensores de Falaschi y Morales plantearon que el proceso de extradición aún no tiene resolución y que sus clientes pueden ser juzgados en Argentina, por lo que solicitaron el cambio de modalidad de detención.
También cuestionaron la falta de pruebas concretas, como análisis toxicológicos e informes médicos, y reclamaron acceso a las declaraciones de testigos presentes en el lugar. La Cámara Federal, al evaluar el pedido, consideró que mantenerlos en prisión mientras se define la extradición era una medida excesiva y optó por el arresto domiciliario con vigilancia electrónica.
Los próximos pasos
El caso ahora está en manos de la Corte Suprema y del presidente Javier Milei, quienes deberán definir si los rugbiers serán finalmente entregados a Chile. Hasta entonces, Falaschi y Morales permanecerán detenidos en sus domicilios, bajo supervisión satelital y con las restricciones impuestas por la Justicia Federal de Mendoza.
La resolución representa una etapa intermedia en un proceso que podría derivar en un juicio de extradición, mientras las acusaciones de abuso sexual continúan siendo investigadas por la Justicia chilena.