TENSIÓN

Maduro denuncia "amenazas imperiales" y responde al despliegue de Estados Unidos en el Caribe

El gobierno venezolano ordenó la creación de comandos de defensa integral tras el aumento de la presencia militar estadounidense cerca de sus costas.

Mientras Estados Unidos incrementa su presencia militar en aguas cercanas a Venezuela, el presidente Nicolás Maduro dispuso la creación de nuevos comandos de defensa y la movilización de 200.000 efectivos. La medida se da en medio de una creciente tensión con Washington y en respuesta a lo que Caracas considera una amenaza directa a su soberanía.

Un despliegue militar que aumenta la tensión

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, afirmó que el país “tiene desplegados 200.000 militares para hacer frente a la amenaza que representa Estados Unidos en la región”. En declaraciones difundidas por el portal Últimas Noticias, aseguró que “el trabajo de cohesión, de preparación del pueblo, así como la elevación del apresto operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) continúa en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial. Un trabajo que se mantiene activo todos los días”.

Según la versión oficial, el portaaviones estadounidense llegó al Caribe “con la misión de apoyar la operación militar contra el narcotráfico”, activada en septiembre y que ya ha realizado 19 ataques, la mayoría cerca de la costa venezolana.

No obstante, las declaraciones recientes de Donald Trump, quien sostuvo que “Maduro tiene los días contados”, aumentaron las sospechas de que el despliegue podría estar preparando el terreno para un intento de cambio de régimen.

Trump también duplicó la recompensa por la captura de Maduro, llevándola a 50 millones de dólares, al acusarlo de ser uno de los líderes del narcotráfico en la región.

La respuesta del gobierno venezolano

Frente a este contexto, Maduro ordenó la movilización de unos 200.000 militares y aprobó una nueva legislación denominada Ley del Comando para la Defensa Integral de la Nación. Esta norma crea comandos de defensa integral, conformados por ciudadanos, militares y funcionarios públicos, con el objetivo de “estar preparados” ante una posible “lucha armada” en caso de un ataque externo.

El mandatario definió la medida como una respuesta a las “amenazas imperiales” de Estados Unidos y sostuvo que el despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana busca “defender la soberanía y la integridad territorial del país”.