Makintach: de jueza ejemplar a protagonista del mayor escándalo del caso Maradona
La ex jueza Julieta Makintach se convirtió en la protagonista del mayor escándalo judicial del año tras la filmación de un documental basado en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, un hecho que derivó en la nulidad absoluta del proceso y culminó con su destitución e inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Makintach integraba el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro, junto a Maximiliano Savarino y Verónica Di Tomasso, y participó activamente del debate oral y público que buscaba determinar responsabilidades penales en torno al fallecimiento del ídolo del fútbol mundial.
El juicio comenzó el 11 de marzo en la sede judicial ubicada en Ituzaingó 340, donde siete de los ocho acusados brindaron sus datos personales y se leyeron los lineamientos de instrucción. Sin embargo, con el correr de las audiencias, comenzaron a salir a la luz videos e imágenes que mostraban a Makintach manejando hasta los tribunales, subiendo escaleras y brindando una entrevista en su despacho, escenas que luego serían vinculadas al proyecto audiovisual Justicia Divina.
La primera alerta formal surgió cuando Julio Rivas, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, denunció haber sido contactado por la BBC de Londres para participar del documental, lo que motivó un pedido de recusación contra la magistrada durante una de las audiencias.
Otra situación que generó fuerte impacto institucional ocurrió cuando la entonces jueza se sentó en el centro del estrado y ocupó el lugar de Savarino, quien era el presidente del debate, alterando el esquema formal del tribunal.
Además, se comprobó que personas sin autorización ingresaron a la sala y filmaban el desarrollo del juicio, incluyendo un cruce entre Makintach y el abogado Rodolfo Baqué, defensor del enfermero Ricardo Almirón. Baqué fue expulsado del debate por un supuesto conflicto de intereses, aunque luego afirmó que ese episodio era parte del guión del documental.
El punto de quiebre se produjo cuando el fiscal Patricio Ferrari expuso públicamente las imágenes del escándalo durante una audiencia. La situación provocó la conmoción y el llanto de Dalma y Giannina Maradona, así como de Verónica Ojeda, mientras Makintach negaba los hechos con una frase que quedaría grabada: Esto no es mío.
En medio del caos, Rodolfo Baqué se levantó de su asiento y calificó de basura a la funcionaria judicial, quien fue apartada del proceso. Una semana después, se resolvió la nulidad absoluta del debate, dejando sin efecto todo lo actuado.
Posteriormente, Fernando Burlando, abogado de Dalma y Giannina, y Julio César Coria, ex jefe de seguridad de Maradona —detenido por presunto falso testimonio— presentaron denuncias penales contra Makintach, dando origen a una causa en la UFI N°1 de San Isidro.
En paralelo, se acumularon pedidos de juicio político, y el procurador general de la Suprema Corte bonaerense, Julio Conte Grand, solicitó formalmente un jury de enjuiciamiento.
Finalmente, el 18 de noviembre, en el Anexo de la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires, se votó por unanimidad la destitución de la hija del juez Juan Makintach, junto con su inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos.
En la causa penal, la ex jueza quedó imputada por cohecho pasivo, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios, delitos que ahora la colocan del otro lado del estrado, en uno de los capítulos más graves que haya atravesado el sistema judicial bonaerense.