GRAVE CASTIGO

Más de dos años después, sancionaron a dos efectivos por golpear a jóvenes en Godoy Cruz

En marzo de 2022, un grupo de amigos se reunió en una vivienda del barrio Bombal para ver un video del músico mendocino Donturco. Sin embargo, una denuncia por ruidos molestos provocó que policías acudieran al lugar y detuvieran a seis personas. Sin embargo, se excedieron en el trato.

Este jueves, se publicó en el Boletín Oficial la sanción que recibieron dos policías por un hecho ocurrido el 25 de marzo de 2022, en el barrio Bombal, ubicado en Godoy Cruz. Allí, una denuncia por ruidos molestos al 911 desencadenó una pelea en la que un grupo de jóvenes reunidos en una casa fueron golpeados por policías, quienes irrumpieron sin orden judicial.

Según lo informado, la reunión era para mostrar el nuevo video clip del músico mendocino Donturco. Por el caso hubo seis personas detenidas.

Días después, el director de la Inspección General de Seguridad (IGS), Marcelo Puertas, ordenó el pase a disponibilidad de los efectivos por un plazo de 30 días. Luego, se abrió un sumario a dos efectivos que participaron en el hecho y deberán presentarse a prestar declaración indagatoria el jueves 15 de agosto.

Ambos agentes actuaron con exceso de fuerza, según lo que muestran los videos de los testigos y que circularon en las redes sociales, además de las cámaras de seguridad de la zona que aportaron otro ángulo de las acciones.

Detalles del accionar de los policías

La notificación publicada en el Boletín Oficial precisa: "La OFICIAL AYUDANTE P.P HERNANDEZ GOMEZ, MICAELA GISEL se muestra forcejeando con una mujer rubia, tomándola por las muñecas y en otra escena, toma del cabello a un masculino aprehendido, que sería conducido a una movilidad para traslado, el mismo estaba inmovilizado por dos efectivos, no representando ninguna amenaza para la oficial, por lo que esta maniobra constituiría una claro exceso y falta de profesionalismo por parte de la efectivo".

Por su parte, el otro involucrado es Alfredo Castañares, hizo un excesivo uso de la fuerza cuando trasladaba a un aprehendido "abrazando por el cuello, de espaladas, boca arriba, sin esposas, y posteriormente lo toma por el cuello estrangulándolo, contra la movilidad, para finalmente introducirlo al micro-calabozo, siendo este movimiento inapropiado y contrario a los principios básicos de actuación, constituyendo una acción imprudente y excesiva, toda vez que había en el lugar apoyo suficiente para realizar la aprehensión con las seguridades del caso".