Menor apetito por el riesgo: el mercado de deuda se concentra en el sector energético
El mercado de Obligaciones Negociables (ON) en Argentina atraviesa una profunda transformación. Aunque el volumen de colocaciones sigue en niveles récord, las reglas de juego cambiaron de manera drástica: los inversores muestran un menor apetito por el riesgo y aplican una fuerte sectorización de las emisiones, concentrando su liquidez casi con exclusividad en el sector energético y corporaciones de máxima calidad crediticia.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, el financiamiento total acumulado en el mercado de capitales alcanzó los $18,3 billones en valores constantes. El pico se consolidó en abril pasado, mes en el que se emitieron 22 ON por un total de $2,3 billones (u$s 1.668 millones), registrando un salto del 83% interanual. Sin embargo, detrás de la contundencia de las cifras se esconde un proceso de depuración de riesgo donde solo las firmas denominadas "AAA" o "AA" logran captar la atención de la City.
El sector de oil & gas, las utilities (servicios públicos) y los grandes exportadores capitalizaron el 48% de las emisiones del primer cuatrimestre y treparon al 78% del total en el último mes. Esta fuerte tracción en el segmento en dólares estuvo impulsada por las colocaciones internacionales de Vista Energy y Edenor, firmas que en conjunto sumaron u$s 1.023 millones y explicaron dos tercios de todo el monto emitido en abril. A este ecosistema se sumó recientemente MSU Green Energy, que colocó exitosamente su primer Bono Verde internacional por u$s 400 millones a una tasa del 9,75% y un plazo de 10 años, ratificando el interés externo en proyectos vinculados a la matriz energética local.
Especialistas del sector financiero coinciden en que las elecciones del año pasado marcaron un punto de quiebre definitivo. Anteriormente, ante la volatilidad cambiaria, una amplia variedad de emisores buscaba cobertura mediante estos instrumentos. Hoy, el escenario decantó hacia una marcada selectividad crediticia. Mientras el volumen general del mercado se estabiliza en torno a los u$s 17.200 millones, los balances de los sectores ligados al consumo doméstico reflejan un estancamiento, provocando que el sector financiero pierda peso específico (cayendo de u$s 3.207 millones a u$s 1.461 millones).
El nuevo mapa corporativo deja en evidencia que las empresas de menor envergadura o con balances más apalancados enfrentan serias dificultades para acceder al crédito o se ven obligadas a convalidar spreads más altos. En contraste, la "crema" de las grandes corporaciones consigue financiarse a tasas muy competitivas, cercanas incluso a las del riesgo soberano.
Hacia adelante, analistas económicos anticipan que las calificadoras de riesgo comenzarán a poner la lupa sobre la transición electoral y la capacidad de las firmas para afrontar los vencimientos de servicios en 2027. El foco principal estará puesto en la disponibilidad de divisas, dado que las empresas que hoy liquidan sus ON en el mercado local deberán recurrir al Banco Central para acceder a los dólares necesarios al momento de pagar sus deudas.