Perú y Ecuador emiten alertas por riesgo de tsunami: evacuaciones y suspensión de actividades
La Secretaría de Gestión de Riesgos de Ecuador (SGR) ordenó este martes el desalojo preventivo de playas, muelles y zonas bajas del archipiélago de Galápagos, tras la activación de una alerta de tsunami vinculada al terremoto de magnitud 8,7 registrado frente a la costa de Kamchatka, Rusia.
La decisión se basa en proyecciones del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), que advirtió sobre la posible llegada de olas de hasta 1,4 metros a las costas insulares a partir de las 09:00 del miércoles (15:00 GMT). Según comunicó el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, la probabilidad de afectación es alta, por lo que las autoridades dispusieron la suspensión inmediata de actividades marítimas y la evacuación de zonas costeras vulnerables.
La población residente y los visitantes fueron alertados mediante sistemas de megafonía y mensajes preventivos en puntos turísticos. La consigna principal fue de alejarse del mar, atender exclusivamente información oficial y dirigirse a áreas elevadas hasta que se levante la alerta.
Galápagos, a unos 1.000 kilómetros del continente, es una zona de valor ecológico y turístico internacional. Aunque muchas de sus islas están deshabitadas, otras albergan comunidades humanas y ecosistemas únicos. La amenaza de tsunami encendió las alarmas en toda la región.
Inocar recuerda que un tsunami es una serie de ondas y que la primera no siempre es la más fuerte. El peligro puede extenderse por horas, advirtió el organismo.
En el territorio continental ecuatoriano, las autoridades mantienen una actitud de vigilancia, aunque consideran bajo el riesgo de impacto directo. Sin embargo, también se recomendó la suspensión preventiva de actividades marítimas como medida de precaución.
Emitieron alerta también en Perú
Perú, vecino de Ecuador y también bañado por el océano Pacífico, emitió alertas para ciertas zonas costeras del país. Las autoridades locales activaron sus protocolos de vigilancia y advirtieron sobre la necesidad de mantenerse informados a través de fuentes oficiales.
El origen del alerta regional fue el potente sismo frente a la costa este de Rusia, que generó advertencias de tsunami en múltiples puntos del océano Pacífico, incluyendo Japón, Hawái y la isla estadounidense de Guam.
El Servicio Nacional Atmosférico y del Océano de Estados Unidos (NOAA) informó sobre el riesgo de olas superiores a los 3 metros en sectores del archipiélago hawaiano y de la costa rusa, mientras que Japón y Guam podrían enfrentar olas de entre 1 y 3 metros de altura.