PRECIOS

Pese al desplome, los productos más baratos suben más que los caros: el inédito fenómeno

Cheapflation: cómo afecta a los consumidores argentinos y qué podemos esperar El fenómeno de la cheapflation está transformando las tendencias de consumo, con un impacto directo en los productos básicos más económicos.

En un contexto de inflación que parece desacelerarse, surge una paradoja que desafía las expectativas: los productos más baratos son los que están registrando mayores subas de precio, una tendencia global conocida como cheapflation. Este fenómeno no solo redefine el comportamiento del mercado, sino que afecta de manera desproporcionada a los consumidores más vulnerables.

¿Qué es la cheapflation?

Según un informe de la consultora Focus Market, dirigido por el economista Damián Di Pace, la cheapflation se refiere a una aceleración en el aumento de precios de los productos más económicos en comparación con los de mayor costo. Esto provoca que, paradójicamente, lo "barato" sea cada vez más caro.

En el caso de Argentina, esta tendencia es especialmente visible en alimentos como los fideos y el arroz, que ganan preferencia frente a la carne debido a su precio más accesible. Sin embargo, el costo final de estos productos de "segunda línea" tiende a igualarse o incluso superar al de las primeras marcas en ciertos casos.

¿Por qué ocurre este fenómeno?

La cheapflation tiene múltiples causas, entre ellas:

  • Factores climáticos globales como sequías y desastres naturales.
  • Impacto macroeconómico de conflictos como la guerra en Ucrania y la recuperación desigual tras la pandemia.
  • Estrategias de las empresas, que sustituyen materias primas por opciones más baratas, reduciendo la calidad sin bajar los precios.

En Argentina, la inflación en alimentos alcanzó un 1,2% en octubre según el INDEC, marcando su menor nivel desde junio de 2020. No obstante, esta cifra general oculta la presión inflacionaria en las segundas marcas, que aumentan sus precios para compensar los costos y evitar pérdidas por sobrestock o vencimientos.

Para los sectores más vulnerables, este fenómeno se traduce en mayores gastos por la falta de acceso a descuentos

Consecuencias para los consumidores

Para los sectores más vulnerables, este fenómeno se traduce en mayores gastos por la falta de acceso a descuentos y promociones en hipermercados. Muchas compras se realizan en autoservicios de barrio, donde los precios son hasta un 50% más altos.

Adicionalmente, los consumidores de bajos ingresos priorizan la cantidad sobre la calidad, lo que recuerda al efecto Giffen, un concepto económico donde el aumento de precio de un bien esencial no reduce su consumo.

La brecha entre primeras y segundas marcas

Un dato sorprendente es que, en algunos casos, la diferencia de precios entre primeras y segundas marcas es negativa, como en el caso del arroz y las legumbres, donde las primeras marcas ofrecen descuentos de hasta el 30% o más, mientras las segundas mantienen precios elevados.

¿Qué hacer frente a la cheapflation?

Desde Focus Market recomiendan:

  • Planificar las compras para aprovechar días de descuento.
  • Elegir productos en promoción que combinen precio y calidad.
  • Favorecer las compras en grandes superficies cuando sea posible, para evitar sobrecostos en autoservicios.

Un llamado a la transparencia

La cheapflation plantea un desafío tanto para los consumidores como para las empresas y organismos reguladores. Garantizar la transparencia en los precios y las promociones es clave para mitigar el impacto de este fenómeno y proteger a los más afectados.

En definitiva, este inédito fenómeno obliga a los argentinos a ajustar sus estrategias de compra mientras enfrentan un contexto económico cada vez más desafiante.