Polémica: Trump se vistió de papa en una foto creada con IA
En una jugada que combinó provocación, religión y tecnología, el expresidente Donald Trump publicó una imagen generada con inteligencia artificial (IA) en la que aparece vestido como papa, tan solo unos días antes del cónclave que definirá al sucesor de Francisco. El posteo fue difundido por sus cuentas oficiales en Truth Social e Instagram, sin ningún comentario adjunto.
La foto, de apariencia hiperrealista, lo muestra con sotana blanca, mitra y cruz de oro, sentado con gesto solemne y señalando al cielo. La imagen comenzó a circular luego de que Trump dijera: Me gustaría ser papa. Sería mi primera opción, en una conferencia de prensa cuando se le consultó por la sucesión del sumo pontífice argentino, quien falleció el pasado 21 de abril a los 88 años.
La publicación fue replicada por la Casa Blanca, lo que intensificó la controversia. Para muchos, el gesto fue leído como una burla simbólica, una nueva muestra del estilo provocador del líder republicano, que volvió a poner a la Iglesia católica en el centro del debate político.
Desde Europa, las reacciones no se hicieron esperar. El ex primer ministro italiano Matteo Renzi calificó la imagen como una ofensa a los creyentes y apuntó que Trump se divierte haciendo el payaso, mientras la economía estadounidense enfrenta riesgos de recesión y el dólar pierde valor. Por su parte, Melanie D'Arrigo, ex candidata demócrata, ironizó: El tipo que rompió los 10 mandamientos ahora se disfraza de papa.
La única voz a favor fue la del senador Lindsey Graham, quien destacó que la combinación papa-presidente sería interesante y pidió al cónclave papal mantener la mente abierta.
Mientras tanto, el mundo católico se prepara para un momento decisivo: el 7 de mayo, 133 cardenales menores de 80 años se reunirán a puertas cerradas en el Vaticano para elegir al nuevo líder de los 1400 millones de fieles. Entre los nombres estadounidenses mencionados, aparece el del cardenal Joseph Tobin, pero no el del popular Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York. Cabe destacar que Estados Unidos nunca tuvo un papa, pese a que un 20% de su población se declara católica, y que en las últimas elecciones, el 60% de ese sector votó por Trump.