Por qué se celebra el Día Mundial de la Religión, este 15 de enero
El tercer domingo de enero, aunque este año la fecha cae un miércoles, se conmemora el Día Mundial de la Religión, instituida por la ONU hace 73 años para reafirmar la importancia de la religión en la identidad humana y la libertad de culto. Este derecho, consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, garantiza que los ciudadanos puedan practicar su fe con pleno respaldo estatal.
Origen y objetivo de la conmemoración
La celebración fue impulsada en 1950 por la Asamblea Nacional Espiritual de la Religión Bahaí en Estados Unidos. Su propósito es afirmar la existencia de principios espirituales comunes entre las distintas agrupaciones religiosas y promover la unidad y la paz mundial. La ONU considera que las religiones pueden contribuir a resolver problemas sociales y construir un mundo más justo, dejando atrás la explotación, la pobreza y el dolor.
Reflexiones sobre la religión y la sociedad
El élder Oaks, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, destacó: No podemos perder la influencia de la religión en nuestra vida pública sin poner en serio riesgo todas nuestras libertades. También expresó que la religión es un pilar esencial de la civilización occidental: La erosión de la observancia religiosa socava los valores sobre los que se sostiene nuestra sociedad.
Actualmente, se estima que hay 4200 religiones vivas en el mundo, como el cristianismo, islam, hinduismo, judaísmo y budismo, entre otras. Cada una aporta narrativas, rituales y valores que explican el sentido de la vida y promueven la justicia y la paz. Esta fecha invita a reflexionar sobre la trascendencia de la espiritualidad en la vida personal y colectiva.
La conmemoración sigue siendo un llamado a la tolerancia y al respeto mutuo, destacando que, más allá de las diferencias, todas las religiones buscan un mundo más equitativo y pacífico.