Por qué Maipú celebra el Día de la Virgen de la Merced, su patrona y primera pobladora simbólica
Cada 24 de septiembre, el departamento de Maipú se viste de fiesta para honrar a la Virgen de la Merced, declarada en 1954 como la primera pobladora simbólica de la localidad. Aunque la fundación oficial de Maipú fue el 14 de mayo de 1858, la fecha patronal se consolidó como símbolo de fe y de renacimiento tras el terremoto de 1861.
El culto comenzó en 1817, cuando Pedro Palma, vecino de Cruz de Piedra, donó un terreno para levantar una capilla dedicada a la Virgen. El templo, una de las construcciones más imponentes de la época, quedó destruido tras el sismo, pero la imagen de la Virgen fue hallada intacta, hecho que los pobladores interpretaron como un milagro. Desde entonces, la devoción a la Virgen de la Merced se fortaleció y dio origen a la actual conmemoración.
El origen religioso de la advocación se remonta al siglo XIII, cuando San Pedro Nolasco fundó la Orden de la Merced para liberar a los cristianos cautivos en el norte de África. En 1696, el Papa Inocencio XII oficializó el 24 de septiembre como fecha de celebración, tradición que se mantiene viva en distintas partes del mundo y que en Mendoza se entrelaza con la identidad de Maipú.
Hoy, la festividad combina lo religioso con lo popular: procesiones, misas, desfiles y la tradicional Semana del Estudiante en la Plaza Departamental 12 de Febrero, donde participan escuelas y promociones que este año cumplen 40 ediciones. De esta manera, la comunidad maipucina reafirma su vínculo con su patrona y celebra la unión de la historia, la fe y la cultura local.