Privatización de COVIARA: incertidumbre por sus terrenos y el futuro de sus trabajadores
El Gobierno Nacional ha tomado la decisión de transformar a COVIARA (Construcción de Viviendas para la Armada Argentina S.E.) en una Sociedad Anónima, paso previo a su eventual disolución. La medida, anunciada por el Ministerio de Economía y el Ministerio de Defensa, ha generado preocupación entre los trabajadores y dudas sobre el destino de los terrenos que posee la firma en puntos estratégicos del país.
El futuro de COVIARA y la incertidumbre de sus trabajadores
Desde su creación, COVIARA se ha encargado de la construcción de viviendas destinadas principalmente al personal de la Armada Argentina y la Prefectura Naval. Sin embargo, su reconversión en Sociedad Anónima y la posibilidad de su privatización han dejado a sus trabajadores en la incertidumbre. La empresa operaba con fondos propios, sin depender del Tesoro Nacional, pero la detención de sus actividades desde enero de 2024 ha generado un colapso financiero.
Según fuentes cercanas, los sueldos de los empleados están congelados desde diciembre de 2023 y aún no han percibido el pago completo de diciembre, ni los correspondientes aguinaldos de enero y febrero. Además, la falta de ingresos ha provocado la salida de trabajadores clave, debilitando aún más la operatividad de la compañía. A pesar de los rumores sobre una posible reubicación en el Instituto de Ayuda Financiera (IAF), todavía no hay confirmación oficial.
Los terrenos en disputa y el papel de Playas Ferroviarias
Uno de los puntos más sensibles de esta privatización es el destino de los terrenos que posee COVIARA en Bahía Blanca, Punta Indio y San Nicolás de los Arroyos. Estas propiedades eran ofrecidas a precios preferenciales al personal de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa. Sin embargo, la absorción de la empresa por parte de Playas Ferroviarias, firma estatal que administra terrenos en la Ciudad de Buenos Aires, genera dudas sobre si estos inmuebles continuarán con el mismo fin.
Playas Ferroviarias, dirigida por Diego Chaher, controla valiosos terrenos en los barrios porteños de Liniers, Palermo y Caballito. Según informó el Ministerio de Economía, esta empresa podría asumir la gestión de los terrenos de COVIARA, incluyendo el Coviara 89 en Bahía Blanca y el Coviara 101 en San Nicolás de los Arroyos, ambos destinados históricamente al personal de las Fuerzas Armadas.
El rol del Congreso en la privatización
Según el equipo de Diego Chaher, el cambio en COVIARA podría derivar en su cesión a privados, apertura a capitales o incluso cierre definitivo. Para avanzar con una eventual privatización, será necesaria la aprobación del Congreso, según destacaron fuentes oficiales. Estamos trabajando en todas las empresas públicas para que el Estado deje de cumplir funciones de empresario. Si se toma la decisión de privatizar, el Congreso debe dar su aval, afirmaron.
Mientras tanto, los trabajadores de COVIARA continúan sin respuestas claras y los terrenos de la empresa siguen envueltos en incertidumbre. La medida del Gobierno Nacional abre un interrogante sobre el futuro del acceso a viviendas para el personal de las Fuerzas Armadas, así como el destino final de estas propiedades en el marco de la política de ajuste y desregulación impulsada por el Ejecutivo.