Protesta masiva por el posible cierre de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay
Los trabajadores de Granja Tres Arroyos, la principal avícola de Argentina, protagonizaron una fuerte protesta este domingo en Concepción del Uruguay, exigiendo el pago de salarios adeudados y la preservación de sus puestos laborales. La situación se agudizó cuando la empresa suspendió la faena en su planta La China "hasta nuevo aviso", generando incertidumbre para más de 1.000 familias.
El conflicto comenzó a finales del año pasado, cuando la empresa eliminó beneficios salariales, lo que implicó una reducción de entre un 11% y un 20% en los ingresos de los empleados. Ante esta crisis financiera, Granja Tres Arroyos intentó firmar convenios preventivos de crisis que implicaban la renuncia a derechos laborales adquiridos. Sin embargo, la resistencia sindical fue firme, y la empresa respondió con amenazas de despidos masivos, enviando 80 telegramas de despido a comienzos de este año.
El Ministerio de Trabajo intervino, dictando una conciliación obligatoria por 15 días, obligando a la empresa a reincorporar a los despedidos y regularizar los pagos. No obstante, a pesar de la prórroga de esta medida hasta el 24 de febrero, la compañía decidió paralizar sus actividades, incumpliendo lo establecido y agravando aún más el conflicto.
Miguel Klenner, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA), denunció que Granja Tres Arroyos cerró su planta y desalojó a los trabajadores, rompiendo la conciliación obligatoria. "En vez de haber una propuesta, cierran la empresa", expresó el dirigente sindical.
Desde el gremio también acusan a la compañía de desviar la producción a otras plantas en Gualeguay y Buenos Aires, lo que interpretan como una estrategia para simular una crisis y reducir el personal.
Por su parte, la empresa sostiene que enfrenta una grave crisis financiera debido a la caída de las exportaciones a China y al aumento de los costos de producción y laboral. En diciembre, Granja Tres Arroyos presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la Secretaría de Trabajo, con la intención de despedir a 700 empleados o reducir los salarios en un 21%.
Este lunes se llevará a cabo una última reunión conciliatoria entre la empresa y el sindicato, aunque las perspectivas de solución parecen escasas.