Robo de película en el Louvre: una banda se llevó joyas de la Corona en solo siete minutos
Un nuevo escándalo sacudió al mundo del arte: el Museo del Louvre tuvo que cerrar sus puertas tras un audaz robo de joyas históricas en una de sus áreas más concurridas. El hecho ocurrió este domingo por la mañana en la Galería de Apolo y generó un fuerte operativo de seguridad, mientras crece la indignación en Francia y el exterior. Un grupo comando de al menos tres ladrones protagonizó un espectacular atraco que duró apenas siete minutos, dejando al descubierto fallas de seguridad en el museo más visitado del mundo y obligando a las autoridades a suspender sus actividades hasta nuevo aviso.
El robo se ejecutó con una planificación precisa. Según los primeros datos de la investigación, los delincuentes accedieron al museo utilizando una plataforma elevadora desde una zona en remodelación cercana al río Sena. En solo siete minutos, rompieron ventanas y los vidrios de seguridad (utilizando cortadoras eléctricas), ingresaron al primer piso y escaparon en moto con un botín compuesto por nueve piezas de las joyas de la Corona Francesa, que incluyen collares, broches y diademas de valor incalculable. En la huida, los asaltantes dejaron atrás una de las piezas, la corona de la Emperatriz Eugenia, que fue hallada rota en las inmediaciones del museo, según confirmó la ministra de Cultura, Rachida Dati. El valioso diamante Regente, sin embargo, no fue robado.
Tras confirmarse el incidente, la dirección del Louvre anunció el cierre total del museo para permitir el avance de las pericias de la Policía Nacional francesa. La institución expresó su "profunda consternación" y aseguró que revisarán todos los protocolos de seguridad antes de reabrir, un proceso que podría demorar varios días. El presidente Emmanuel Macron pidió transparencia en la investigación y recalcó que la protección del patrimonio artístico es prioridad de Estado. El hurto, que se produjo a menos de un kilómetro de la sede policial, vuelve a poner en escena la inseguridad en el Louvre, más de un siglo después del célebre robo de la Mona Lisa en 1911.