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Se complicó la salud del Papa Francisco: qué dice el último parte médico

El Papa Francisco sufrió dos crisis respiratorias en las últimas horas. El Vaticano informó que el Santo Padre permanece estable, pero su pronóstico sigue siendo reservado.

El Papa Francisco, de 88 años, continúa internado en el hospital Gemelli de Roma tras una bronquitis que evolucionó a doble neumonía. Según el último informe del Vaticano, hoy presentó dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda, causados por una importante acumulación de moco endobronquial y un severo broncoespasmo.

Por este motivo, se le realizaron dos broncoscopias con aspiración de abundantes secreciones. En horas de la tarde, el Santo Padre reanudó la ventilación mecánica no invasiva. A pesar del cuadro, se informó que el Papa Francisco estuvo alerta, orientado y colaborador durante todo el procedimiento. No obstante, el pronóstico sigue siendo reservado.

 

Evolución de la salud del Papa Francisco

El Papa Francisco permanece internado desde el 14 de febrero en el Policlínico Agostino Gemelli. Durante su estancia, sufrió dos recaídas:

  • 22 de febrero: padeció una crisis respiratoria asmática prolongada y una trombocitopenia, por la cual recibió una transfusión sanguínea.
  • 28 de febrero: experimentó un empeoramiento brusco debido a una crisis aislada de broncoespasmo, que le provocó vómitos con inhalación.

El primer parte médico del día indicaba que el Papa Francisco había pasado una buena noche en el hospital Gemelli y que su estado era estable, aunque el cuadro clínico continúa siendo complejo.

Antecedentes de la salud del Papa Francisco

El Papa Francisco ha enfrentado diversos problemas de salud en los últimos años:

  • Julio de 2021: Fue sometido a una cirugía de colon debido a una estenosis diverticular. La intervención fue exitosa y se recuperó satisfactoriamente.
  • 2022: Sufrió un dolor en la rodilla, que lo obligó a usar silla de ruedas en varias ocasiones.
  • Enero de 2025: Fue hospitalizado brevemente por una infección respiratoria que requirió tratamiento con antibióticos.

A pesar de estos problemas de salud, el Papa Francisco ha mantenido su agenda, aunque con algunas limitaciones. Sin embargo, la reciente crisis ha llevado al Vaticano a tomar medidas drásticas, mientras la Iglesia Católica sigue de cerca su evolución.