REVÉS JUDICIAL

Seguirá preso el sommelier que manejó borracho, atropelló y mató a dos agentes en el Acceso Sur

Hugo Martín Rodríguez, de 44 años, seguirá tras las rejas luego por el fatal accidente en Godoy Cruz que se cobró la vida de Santiago Velázquez y Leonardo Alarcón, dos agentes que realizaban un control de tránsito en la zona. La defensa busca que se cambie la imputación.

Este miércoles, Hugo Martín Rodríguez, sommelier, volvió a recibir prisión preventiva. El hombre de 44 años atropelló y mató a dos agentes que realizaban un control de tránsito en el Acceso Sur, en Godoy Cruz, mientras estaba bajo los efectos del alcohol, a inicios de mayo de este año.

Según la acusación del fiscal Fernando Giunta, la imputación en su contra es por homicidio simple con dolo eventual, en dos hechos y en concurso real. Arriesga de 8 a 50 años de cárcel.

Por parte de la defensa, a cargo del abogado Pablo Cazabán, se busca llevar la causa a un hecho culposo que le reduzca a un máximo de seis años la pena. En esta instancia intentaron algún beneficio para este hombre, como arresto domiciliario, pero fue rechazado por el momento. 

Santiago Velázquez y Leonardo Alarcón, los agentes que murieron en el Acceso Sur.

Cómo ocurrió el fatal accidente en Godoy Cruz

Poco antes de la medianoche del viernes 3 de mayo, una serie de accidentes ocurrieron en el Acceso Sur a la altura de calle Sarmiento. Personal de Policía Vial y agentes viales de la Municipalidad de Godoy Cruz trabajaban derivando el tránsito a la lateral este. Además, faltaba la luminaria porque ladrones se robaron los cables del lugar.

En un momento dado, pasó por la zona una camioneta Ford EcoSport a gran velocidad, ingresó en la banquina y terminó atropellando al policía Alarcón y al preventor Velázquez. Este último falleció en el lugar, mientras que el efectivo fue trasladado al Hospital Central donde ingresó con graves heridas, pero murió horas después.

Al conductor del vehículo, Rodríguez, le realizaron un dosaje de sangre que arrojó 2,68 gramos de alcohol, es decir, más del quíntuple del 0,5 máximo que permite la Ley de Tránsito.