SITUACIÓN COMPLEJA

Sistema colapsado: médicos mendocinos cobran el 7% del valor real de una prestación

En Mendoza, profesionales de la salud denuncian una profunda crisis en los honorarios y condiciones laborales. Advierten que la situación amenaza la calidad de la atención médica.

Los profesionales de la salud en Mendoza atraviesan una situación crítica: por cada prestación médica, en muchos casos reciben apenas una fracción del valor que correspondería según los aranceles éticos. En algunas especialidades, los montos percibidos llegan a representar solo el 7% del valor real del servicio.

El reclamo no es nuevo, pero se profundiza en un contexto donde las obras sociales y prepagas imponen aranceles bajos, demoran los pagos y excluyen a los médicos de cualquier negociación. La estructura actual ubica a los profesionales como el último eslabón de la cadena, obligados a aceptar condiciones impuestas sin participación ni previsibilidad.

prepagas

Un ejemplo reciente expone la magnitud de la distorsión: un médico especialista en cardiología, que atendió pacientes en abril, recibió el pago recién en julio. Por una consulta le abonaron poco más de $5.000, y por un electrocardiograma, menos de $1.500. Según los valores éticos establecidos por asociaciones médicas, esos servicios deberían pagarse $28.500 y $20.000, respectivamente.

Este tipo de liquidaciones no representa una excepción, sino una práctica habitual en el sistema, donde los valores los fijan intermediarios —como clínicas o entidades prestadoras— sin intervención del profesional que brinda la atención.

Consecuencias para médicos y pacientes

La brecha entre lo que se cobra y lo que realmente cuesta prestar un servicio de salud no solo afecta la economía de los médicos, sino que compromete el funcionamiento del sistema en su conjunto. Las condiciones laborales deterioradas, el pluriempleo forzado y la sobrecarga de tareas son síntomas de una estructura que deja poco margen para garantizar atención de calidad.

medicos

El impacto también se refleja en la falta de profesionales, especialmente en especialidades clave, y en las demoras para obtener turnos o realizar estudios médicos. Mientras tanto, el paciente muchas veces desconoce que gran parte de lo que paga no llega a manos del profesional que lo atiende.

Un sistema que no cierra

Pese a que el gasto en salud en Argentina representa entre el 8% y 10% del PBI, solo el 15% de ese total se destina a honorarios médicos, según estimaciones del sector. La pregunta inevitable es qué ocurre con el resto de los fondos.

Desde las asociaciones médicas reclaman una reforma estructural que garantice honorarios dignos, pagos en tiempo y forma, y actualización mensual de los aranceles. Consideran que sin condiciones justas para quienes sostienen el sistema, no es posible garantizar el derecho a la salud.