MENSAJE DE PAZ Y MEMORIA

Un veterano de Malvinas mendocino buscará alcanzar otra vez la cumbre del Aconcagua

Un suboficial mayor retirado del Ejército Argentino, veterano de la Guerra de Malvinas y mendocino por adopción, encabezará una expedición integrada por excombatientes que intentarán alcanzar la cima del Cerro Aconcagua como símbolo de unión, superación y paz mundial.

El Cerro Aconcagua, la montaña más alta de América, será nuevamente escenario de una expedición cargada de memoria, experiencia y mensaje de paz. Entre los protagonistas se encuentra Ricardo Ezequiel González, Suboficial Mayor retirado del Ejército Argentino y veterano de la Guerra de Malvinas, quien se prepara para intentar otra vez la cumbre de 6.962 metros sobre el nivel del mar.

La travesía estará integrada por diez veteranos de guerra, hombres que participaron del conflicto bélico de 1982 y que hoy trasladan ese espíritu de compañerismo a la alta montaña. A la expedición se suma, además, uno de los hijos de González, reforzando el carácter familiar y generacional del desafío.

 

El objetivo no es únicamente deportivo. La expedición busca llevar a lo más alto un mensaje claro: “La montaña nos une, por la paz del mundo”, una consigna que sintetiza el sentido simbólico del ascenso. Para los excombatientes, cada paso representa una forma de homenaje, recuerdo y superación personal, lejos del campo de batalla, pero con el mismo compromiso colectivo.

 

En las últimas semanas, los integrantes realizaron tareas de aclimatación en la zona del Parque Provincial Aconcagua, adaptando el cuerpo y la mente a las exigencias de la altura. El intento de cumbre está previsto entre el 5 y el 20 de enero, período en el que aguardarán las condiciones climáticas adecuadas para avanzar hacia la cima.

 

González cuenta con una extensa trayectoria en el montañismo de alta montaña. Acumula 16 ascensos al Aconcagua, uno de ellos junto a parte de su familia, además de múltiples expediciones en Catamarca y Bolivia, lo que lo posiciona como una referencia regional en este tipo de desafíos extremos.

Los integrantes del grupo tienen entre 60 y 70 años, una franja etaria que lejos de ser un límite, pone en valor la experiencia, la disciplina y la voluntad. Con esta expedición, los veteranos de Malvinas vuelven a demostrar que la historia compartida, el esfuerzo colectivo y el mensaje de paz pueden alcanzar incluso las cumbres más altas del continente.