Un violento temporal de lluvia y viento afectó a Córdoba y Santa Fe
Intensas tormentas eléctricas azotaron a varias ciudades de Santa Fe y Córdoba y dejaron un panorama de destrucción y emergencia. Fuertes vientos, lluvias torrenciales y granizo de gran tamaño provocaron serios daños en la infraestructura y dejaron a miles de personas sin energía eléctrica ni otros servicios básicos.
Las ciudades más afectadas fueron Rosario, Casilda, Funes y Roldán en Santa Fe, así como Bell Ville, Ucacha, Laborde, Isla Verde, Corral de Bustos y Bengolea en Córdoba. En Rosario, el fenómeno se repitió el viernes con una nueva caída de granizo, cubriendo de blanco amplias zonas de la periferia.
Los reportes oficiales describen un escenario de caos: árboles arrancados, postes caídos, techos destrozados, calles inundadas y un apagón generalizado en muchas localidades. En Funes, los vientos derribaron árboles de más de setenta años, bloqueando calles y dañando viviendas.
Las autoridades habilitaron centros de evacuación y desplegaron operativos de emergencia para asistir a los damnificados. No obstante, muchas zonas siguen sin electricidad, y los equipos trabajan contra reloj para restablecer los servicios y evaluar los daños.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas para la región ante la posibilidad de nuevos eventos extremos, incluyendo fuertes vientos, lluvias intensas y más granizo. La situación expone la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de medidas para mitigar los riesgos y mejorar la respuesta ante futuras emergencias.