El truco casero definitivo para limpiar las sillas de plástico sucias
Las sillas de plástico son un elemento que encontramos en cualquier jardín familiar, su presencia es vital en el verano para las juntadas con amigos, familia o para pasar una cálida tarde en compañía de un libro. Sin embargo al estar permanentemente en la intemperie se ensucian con facilidad.
Especialistas en la temática aconsejan trucos para poder limpiar las sillas de plástico y que queden como nuevas. En un primer momento, tú deberás eliminar el polvo correctamente, habrá que tener a mano un paño seco o un plumero para poder realizar esta tarea.
Después, podremos utilizar una esponja mojada con jabón. Lo ideal a nivel de desinfección es que utilices productos con alcohol. ¿Cómo lo hacemos? Podemos complementar la limpieza pasando la esponja con una mezcla de agua y vinagre o incluso con amoníaco, en caso de suciedad muy incrustada.
Finalmente si es necesario secamos las sillas con un trapo seco.
En el caso de las sillas blancas de plástico, debido a la constante exposición al sol es posible que tomen un tono amarillento. Si es así podemos llevar a cabo algunos tips para blanquear estos elementos.
Recurrir al agua oxigenada puede ser una buena solución para poder blanquear las sillas en cuestión. ¿Cómo lo hacemos? Tan solo debes limpiar previamente la superficie de la silla con agua y jabón. A continuación, pasa un paño bien empapado en un recipiente de agua oxigenada y déjala secar al sol.
También se aconseja usar lavandina, habrá que mezclarla con agua fría y con un poco de bicarbonato de sodio, de modo que quede todo bien combinado. Una vez hayas limpiado la silla con la mezcla, deberás esperar 15 minutos antes de ver resultados.
Bicarbonato de sodio
Profesionales destacan que el uso de bicarbonato de sodio nos ayudará en estos casos. ¿De qué se trata? Es un producto poco agresivo con el que podrás devolver el blanco a las sillas de tu terraza para que luzcan impecables. Tienes que mezclarlo en un recipiente con agua caliente y unas gotas de agua oxigenada. Asegúrate de desinfectar la superficie de la silla previamente con agua y jabón.