Alerta máxima en la UNCuyo: un hacker vendía en la dark web el acceso a su red interna
La Universidad Nacional de Cuyo está en el centro de una tormenta informática. Una alerta crítica emitida por la plataforma de monitoreo de amenazas VECERT Analyzer reveló que un actor malicioso conocido como "blackwinter99" está ofreciendo acceso no autorizado a los sistemas internos de la casa de estudios mendocina.
Según la publicación realizada el 13 de marzo de 2026 en la cuenta oficial de VECERT, el atacante ya habría demostrado tener acceso activo a paneles administrativos de la universidad, la institución de educación superior más grande de la provincia de Mendoza. La alerta, calificada como "CRÍTICA", expone que la víctima es el dominio uncuyo.edu.ar y que la filtración representa un grave incidente de seguridad informática.
Este tipo de ofertas suelen publicarse en foros clandestinos de la "dark web" y son gestionadas por "brokers de acceso inicial", delincuentes que se especializan en vulnerar redes para luego vender el ingreso a otros cibercriminales. Quienes compran estos accesos suelen ser bandas de ransomware que buscan secuestrar información, grupos de espionaje o actores dedicados al robo de datos sensibles.
En el caso de la UNCuyo, la amenaza es mayúscula: la comunidad universitaria supera las 80.000 personas, y sus bases de datos contienen información altamente sensible, como números de DNI, domicilios, legajos académicos y datos bancarios de empleados. Una eventual intrusión podría derivar en el secuestro de la información mediante ransomware, el robo de propiedad intelectual de investigaciones o ataques de phishing masivo contra estudiantes y docentes.
Hasta el momento, las autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo no emitieron ningún comunicado oficial sobre la filtración. Especialistas en ciberseguridad recomiendan como medida urgente forzar el reseteo de contraseñas de cuentas administrativas y de VPN, implementar autenticación multifactor de hardware y auditar los registros de red en busca de actividades anómalas que puedan indicar la presencia de puertas traseras dejadas por el atacante.