VIDA EXTRATERRESTRE

Una luna de Urano podría contener un océano subterráneo capaz de albergar vida

Un nuevo hallazgo sugiere la existencia de agua bajo la corteza helada de Miranda, una de las lunas de Urano, lo que podría cambiar nuestra comprensión sobre la posibilidad de vida en el sistema solar.

Un equipo de científicos ha revelado que Miranda, una de las lunas de Urano, podría albergar un océano subterráneo. Este descubrimiento, publicado en la revista Planetary Science, se basa en el análisis de las imágenes y datos recolectados por la sonda Voyager 2 en 1986. Los resultados sugieren que Miranda, anteriormente considerada un cuerpo helado y sin actividad, podría tener agua líquida bajo su corteza, lo que abre una nueva posibilidad de encontrar vida en el sistema solar.

La investigación señala que Miranda, con apenas 471,6 kilómetros de diámetro, no solo está compuesta por hielo y roca, sino que también posee una superficie llena de cañones, acantilados y grietas, lo que hace pensar en procesos geológicos internos que habrían generado calor suficiente para mantener agua en estado líquido.

Un modelo informático y la interpretación de Jeremy Rehm

Utilizando un modelo informático que simula la evolución de Miranda a lo largo del tiempo, los investigadores, entre ellos Jeremy Rehm, autor principal del estudio, dedujeron que un océano subterráneo podría haber existido hace entre 100 y 500 millones de años. Según Rehm, “la configuración que produjo la mejor coincidencia con las características observadas en la superficie requirió la existencia de un vasto océano bajo la corteza helada de Miranda". Aunque el científico admitió que "las predicciones podrían tener errores", el descubrimiento ha sido descrito como "increíblemente sorprendente."

Miranda es uno de los 27 satélites conocidos de Urano

Características y formación de Miranda

Miranda es uno de los 27 satélites conocidos de Urano y destaca por su superficie llena de estructuras geológicas, como acantilados, fallas y profundos cañones. Formada por una mezcla de agua congelada y roca, Miranda presenta un paisaje único que hace pensar en la posibilidad de eventos de colisión que moldearon su superficie. Si bien su origen exacto sigue siendo un misterio, los nuevos datos refuerzan la teoría de que un proceso interno podría estar manteniendo agua en estado líquido bajo su corteza helada.

La relevancia de este descubrimiento para la búsqueda de vida

La posibilidad de encontrar agua líquida fuera de la Tierra cambia nuestra visión sobre los ambientes que podrían albergar vida en el sistema solar. Si Miranda efectivamente posee un océano subterráneo, se uniría a otras lunas como Europa (de Júpiter) y Encélado (de Saturno) en la lista de satélites con océanos ocultos, lo cual refuerza la hipótesis de que estos océanos podrían ser el lugar ideal para hallar formas de vida extraterrestre.

Este descubrimiento sugiere que, con futuras misiones y exploración en profundidad de Miranda, podríamos acercarnos a responder una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿Estamos solos en el universo?