Ediciones Culturales de Mendoza presentó el nuevo libro de Rafael "Golondrina" Ruiz
El rescate de la memoria oral, la riqueza culinaria del secano y las vivencias de las comunidades rurales de la provincia encontraron un valioso canal de preservación a través del sello editorial oficial, consolidando un documento que busca salvaguardar la identidad profunda del norte mendocino. La Subsecretaría de Cultura de la Provincia anunció la circulación de El yantar de los cantares, la más reciente producción literaria perteneciente al músico, escritor y director vendimial Rafael Ricardo "Golondrina" Ruiz. El volumen ya se encuentra formalmente a disposición del público general y de los medios de comunicación en los anaqueles del local físico de la Librería Pública Gildo D'Accurzio (situado en Avenida España 1260 de la Ciudad de Mendoza), así como también mediante los canales digitales del catálogo estatal.
La estructura de la obra se despliega a lo largo de trece capítulos diferenciados, bautizados cada uno de ellos con la denominación de un plato criollo emblemático, entre los que se destacan las tortillas al rescoldo, el tomaticán, la carbonada, la humita en chala y el charquicán. Tomando como eje la palabra "yantar" (término del castellano antiguo que refiere al acto de comer), el autor utilizó la gastronomía nativa como la excusa perfecta para hilar crónicas de viaje y recuerdos entrañables con familias puesteras, baqueanos de la cordillera y descendientes directos de la cultura huarpe. La esencia fundamental de estos relatos se remonta a las travesías ecuestres que Ruiz —nacido en Tunuyán en 1947— efectuó entre 1976 y 1982 por catorce provincias argentinas, vivencias que luego se nutrieron con décadas de exploración por el desierto local y una posterior residencia de difusión artística en España.
Más allá del valor estrictamente literario de la prosa, la publicación se constituye como una experiencia interactiva y multimedia de fuerte interés para la antropología cultural de la región. El texto incorporó una sección especial orientada de forma exclusiva a registrar expresiones y modismos propios del habla campesina, operando como un resguardo de la herencia lingüística regional frente al avance de la globalización urbana. De forma complementaria, el diseño del libro sumó códigos QR que permiten a los lectores acceder mediante sus dispositivos móviles a una lista de reproducción musical cargada con las tonadas tradicionales que se mencionan en las páginas, recreando de manera fidedigna la atmósfera sonora y la calidez del fogón criollo.