RIVADAVIA

El Cine Ducal de Rivadavia cumple 62 años: historia, patrimonio y cultura en el corazón del Este mendocino

Este 7 de junio se celebran los 62 años del Cine Ducal de Rivadavia, un ícono arquitectónico y cultural del Este mendocino que fue inaugurado en 1963 y desde entonces ha sido escenario de cine, espectáculos y momentos inolvidables. Su creador, Don Juan Centorbi, lo soñó como un faro de arte y comunidad, y hoy sigue vivo gracias al esfuerzo colectivo por preservar su legado.

Un sueño proyectado: así nació el Cine Ducal de Rivadavia

El Cine Ducal de Rivadavia fue inaugurado el 7 de junio de 1963, con la proyección del film “La Bella Lola”, protagonizado por Sara Montiel. Pero su historia comenzó varios años antes, cuando Don Juan Centorbi, hijo de inmigrantes italianos y apasionado del séptimo arte, soñó con dotar a su querido Rivadavia de un espacio digno de las grandes ciudades.

Así nació uno de los edificios patrimoniales más maravillosos del Este mendocino, concebido con un diseño ambicioso que combinaba funcionalidad y elegancia.

Juan Centorbi - foto Archivo Enrique Pizzuto

Un gigante cultural: arquitectura y esplendor del Gran Cine Ducal

Originalmente llamado Gran Cine Ducal, el edificio fue pensado en cuatro niveles: subsuelo, planta baja, planta alta y terraza, con una superficie cubierta de 2.365 m². Contaba con una capacidad inicial para 1100 localidades, siguiendo el modelo de las grandes salas mendocinas como el Gran Rex y el Ópera.

El Bar Coquena Estaño

El proyecto incluía un bar y restaurante en la planta superior, que luego se transformó en un famoso salón de fiestas. Hoy, ese espacio es utilizado por la Municipalidad de Rivadavia para el dictado de talleres culturales.

Durante las décadas del '60, '70 y '80, el Cine Ducal vivió su época de oro, con una intensa actividad cinematográfica y artística. En 1980 fue sede del estreno nacional de la película “El Diablo Metió la Pata”, protagonizada por Luis Sandrini y Malvina Pastorino, filmada en escenarios de Junín. Todo el elenco estuvo presente en la función de gala, reafirmando el prestigio de la sala.

 

Crisis, transformación y resistencia

Con la llegada de la televisión, el público comenzó a menguar y durante los años '90 el panorama no mejoró. Sin embargo, en 1994, el entonces intendente Jorge Abraham comenzó a usar el cine para actividades municipales, logrando una gran convocatoria.

Su sucesor, Félix Pesce, fue más allá: transformó el edificio en sede de la Dirección de Cultura, permitiendo que toda la comunidad pudiera acceder a su programación.

La noche de la inauguración, Juan Centorbi, el Intendente Bittar, Elba Vedini de Centorbi e invitadas

En 1996, a través de la Ordenanza N° 3440, el cine fue rebautizado como "Centro Cultural Municipal Juan Centorbi", en homenaje a su fundador, fallecido en 1993, y declarado de Interés Cultural Departamental.

En 1999, una muestra de afiches históricos revivió la memoria de sus mejores años, atrayendo a nuevas generaciones.

El Restaurante en el piso superior

Regreso a escena y última función

En los años 2000, el Cine Ducal volvió a manos privadas, que intentaron sostenerlo vigente con una combinación de cine y espectáculos en vivo. Por su escenario pasaron artistas como Leonardo Favio, Luis Alberto Spinetta, Ricardo Darín, Soledad Silveyra, Víctor Laplace y Moria Casán, entre otros.

Sin embargo, en 2005, los altos costos de mantenimiento hicieron inviable su continuidad. La última función fue la película “Batman Inicia” de Christopher Nolan. Parecía el final.

 

Salvado por su comunidad: el Cine Ducal vuelve a brillar

En 2007, ante el inminente riesgo de que el edificio fuera vendido a una cadena de supermercados, la Municipalidad de Rivadavia conducida entonces por Ricardo Mansur decidió adquirirlo, rescatando así un ícono cultural e histórico del departamento.

Desde entonces, el Cine Ducal de Rivadavia ha sido el centro de actividades artísticas y culturales más importante de la zona. Se le realizaron importantes mejoras en camarines, sonido digital y tecnología de proyección 3D, que permitieron devolverle su presencia en toda la región Este.

gran cine ducal

Un faro que sigue proyectando historia

Hoy, 62 años después de su inauguración, el Cine Ducal de Rivadavia sigue siendo un espacio de encuentro, memoria y futuro. Su arquitectura, su historia y el amor de la comunidad lo han convertido en un símbolo de resistencia cultural, y en una de las joyas más valiosas del patrimonio mendocino.

Desde la visión de un hombre que lo soñó, hasta la voluntad de un pueblo que se negó a perderlo, el Gran Cine Ducal demuestra que la cultura no se apaga, sino que se transforma y se proyecta, una vez más, hacia nuevas generaciones.