Alerta financiera: hubo una fuerte caída de los ADRs y bonos argentinos
La derrota de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas impactó de lleno en los mercados financieros argentinos, que atraviesan una de las semanas más volátiles del año. Tras un derrumbe histórico en el inicio de la semana y un leve respiro en las jornadas intermedias, los ADRs y bonos en dólares volvieron a hundirse este viernes, con caídas que alcanzaron hasta el 9%.
En la Bolsa porteña, el S&P Merval retrocedió un 3,8% hasta los 1.736.842,15 puntos. Entre las acciones líderes, se destacaron las pérdidas de Grupo Supervielle (-7,3%), Transportadora de Gas del Norte (-6,2%), Metrogas (-6,1%) y Edenor (-5,2%). En Wall Street, los ADRs argentinos acompañaron la tendencia bajista: Grupo Supervielle cayó 6,8%, BBVA y Banco Macro retrocedieron 5,9% cada uno.
El golpe electoral deterioró las expectativas de los inversores sobre la capacidad del presidente Javier Milei de implementar las reformas necesarias para controlar la inflación y reducir la pobreza. La desconfianza se tradujo en un aumento de la presión sobre el dólar y en un marcado deterioro de los precios de los activos.
En el segmento de bonos soberanos, las pérdidas también fueron significativas. El Bonar 2041 retrocedió 7,1%, mientras que el Global 2029, el Bonar 2038 y el Bonar 2035 cayeron 6,4% cada uno. La consultora 1816 señaló que, a los valores actuales, el mercado ya descuenta que la Argentina no recuperará acceso al crédito internacional en el corto plazo, aunque mantiene la expectativa de que las obligaciones se cumplan al final del mandato.
En paralelo, el riesgo país volvió a escalar y podría superar los 1.100 puntos básicos, reflejando la creciente incertidumbre. El Gobierno, en un intento por reactivar la actividad, comenzó a reducir la tasa de interés y analiza flexibilizar los encajes bancarios. Además, el equipo económico dejó que el tipo de cambio se acerque al techo de la banda superior, lo que implica menor intervención del Tesoro para frenar la presión dolarizadora.
El escenario muestra a un mercado convulsionado, con los inversores a la espera de señales más claras de estabilidad política y de un plan económico consistente que logre contener la volatilidad y encaminar la recuperación.