Boom minero en Argentina: el sector encadena seis años de crecimiento y generará el 10% de las exportaciones
En medio de la necesidad estructural de la Argentina de consolidar ingresos estables de dólares, el sector minero se posiciona con fuerza para dar un salto histórico en su matriz de negocio. Según el último Resumen Productivo elaborado de forma conjunta por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la actividad consolidó en 2025 cinco años consecutivos de expansión y se prepara para un 2026 que promete quebrar todos los registros.
Las proyecciones oficiales anticipan que las exportaciones sectoriales darán un salto de más del 50%, trepando desde los u$s 6.075 millones registrados el año pasado hasta superar los u$s 9.000 millones este año. Al cruzar estas cifras con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central —que estima ventas totales del país por u$s 96.056 millones—, la minería pasará de representar el 7% a explicar más del 10% del total de las exportaciones nacionales. De confirmarse, 1 de cada 10 dólares que ingresen al país provendrá de este sector, consolidándose junto a la agroindustria y la energía como uno de los pocos aportantes netos de la balanza comercial, con una relación de eficiencia contundente: en 2025, el sector exportó por u$s 6.075 millones e importó insumos por apenas u$s 202 millones.
Dos realidades: el impulso del litio frente al efecto precio metalífero
Detrás de este boom conviven dos realidades contrapuestas: por un lado, el declive de los metales preciosos tradicionales y, por el otro, la rampa de despegue vertical del denominado oro blanco. Los yacimientos maduros de metales preciosos sufren un agotamiento natural que eleva los costos operativos; sin embargo, el mercado internacional salió al rescate por la vía de las cotizaciones:
Oro: En 2025, la producción cayó un 6% interanual (un 42% por debajo de los niveles de hace una década). A pesar de producir menos onzas, el salto del precio internacional empujó las exportaciones un 30% hasta los u$s 4.094 millones. Para 2026 se espera que la producción toque un piso gracias al inicio de proyectos como Calcatreu en Río Negro y Casposo en San Juan. Con un precio promedio proyectado en unos inéditos u$s 4.353 la onza, el oro aportará u$s 5.129 millones este año.
Plata: Registró en 2025 su mínimo productivo en diez años. Aun así, sus exportaciones crecieron un 22%. Para 2026 se prevé otra caída del 10% en volumen, pero los ingresos volarán un 49% hasta alcanzar los u$s 1.172 millones debido a un valor de referencia estimado en u$s 60 por onza.
El litio como auténtico dinamizador del volumen
Mientras los metalíferos se salvan por el precio, el litio es el verdadero motor del volumen físico. En 2025, el mineral desafió la fuerte caída internacional de su cotización y su producción escaló un 56% (116 mil toneladas LCE) apuntalada por las expansiones de Salar Olaroz, Mina Fénix y Cauchari-Olaroz, llevando las exportaciones a u$s 911 millones.
El verdadero quiebre se dará este año. En 2026, el litio unirá una mayor utilización de la capacidad instalada —proyectando 172 mil toneladas (un 48% más)— con una notable recuperación de sus valores de exportación, que pasarían de u$s 8,7 a u$s 14,9 por kilo. La consecuencia matemática es impactante: las ventas externas de litio escalarán un 181% para aportar cerca de u$s 2.600 millones.
Inversión Extranjera Directa en niveles históricos
La minería no solo apuntala el frente externo, sino que se mantiene como el principal imán de radicación de capitales dentro del país, liderando el ingreso neto de divisas por Inversión Extranjera Directa (IED) desde el año 2003. Al cierre de 2025, el stock total de inversión extranjera acumulada en suelo local marcó el hito más alto de la historia económica sectorial al superar los u$s 17.645 millones.
De cara al mediano plazo, el informe subraya que este flujo de capitales encuentra hoy un nuevo catalizador en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Bajo este paraguas normativo, el gran protagonista que empieza a asomar en el horizonte es el cobre, un gigante dormido que aspira a devolver a la Argentina a las grandes ligas de la producción minera mundial en los próximos años.