Carne más cara: el Ejecutivo señala la caída del stock y promete que se revertirá
El precio de la carne volvió a generar preocupación esta semana, con incrementos superiores al 7% en casi todas las categorías de consumo interno, lo que ejerce presión sobre el índice de inflación de febrero. Según datos del Indec, en enero la carne aumentó 4,9% respecto al mes anterior, mientras que la inflación general fue de 2,9%. En términos interanuales, el precio del alimento subió 73,4%, casi 40 puntos por encima del índice general de precios.
El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, reconoció que existe un problema de stock ganadero que genera estos aumentos y aseguró que la situación podría revertirse en los próximos meses. Según el funcionario, las políticas aplicadas en las últimas décadas, como la prohibición de exportaciones, los cupos y las intervenciones estatales, limitaron la capacidad del sector para invertir y aumentar el stock de ganado, derivando en un problema de oferta que impacta directamente en los precios al consumidor.
Iraeta aclaró que las subas recientes no se deben al nivel de exportaciones, que incluso fue menor al del año anterior, sino a las dificultades estructurales acumuladas por años de políticas regresivas. Para revertir este "cuello de botella", el Gobierno apuesta a mantener un esquema de no intervención, que permita a los productores planificar inversiones a largo plazo, incrementar la producción de terneros y novillos, y estabilizar la oferta de carne.
En cuanto al consumo, el secretario señaló que los argentinos continúan adquiriendo carne, manteniendo un promedio de 115 kilos por habitante por año, cifra comparable al consumo promedio en Estados Unidos. Iraeta concluyó que, a pesar de los aumentos, la gente sigue comprando asado y el mercado continúa funcionando.