POLÍTICA MONETARIA

Dudas en el mercado por el impacto del nuevo esquema del BCRA en las tasas

Mientras los bancos celebran la baja de encajes y la normalización cambiaria, consultoras advierten que la aceleración del dólar podría presionar sobre la inflación y las tasas.

El anuncio del Banco Central sobre el nuevo esquema cambiario y monetario abrió un debate en el mercado financiero respecto de su impacto en las tasas de interés y la actividad económica. Mientras el sector bancario recibió la medida con optimismo y habló de una normalización del sistema, distintas consultoras advirtieron que la aceleración del tipo de cambio podría derivar en presiones inflacionarias y en una eventual suba de tasas en el corto o mediano plazo.

El esquema presentado por la autoridad monetaria anticipa una mayor velocidad en la actualización del dólar oficial. A partir de enero, las bandas cambiarias se ajustarán por inflación, dejando atrás el incremento fijo del 1% mensual que regía desde abril. De este modo, la banda superior avanzará en línea con el índice de precios, lo que implicará una suba cercana al 2,5% en el primer mes del año.

Con esta devaluación implícita, el Banco Central busca recomponer reservas y cumplir con los compromisos asumidos ante el Fondo Monetario Internacional, en un contexto de dificultades para acceder al financiamiento externo y de tensiones en el mercado de deuda en dólares.

banco central

El optimismo de los bancos

Desde el sistema financiero privado, la lectura del nuevo esquema fue mayormente positiva. Los bancos consideran que el atraso cambiario del esquema anterior había llegado a un límite y que el nuevo sistema de bandas resulta más sostenible en el tiempo.

En ese marco, valoraron la intención oficial de avanzar en una mayor monetización de la economía a partir de la acumulación de reservas, y señalaron que ni la suba del tipo de cambio ni ese proceso deberían traducirse en una aceleración inflacionaria significativa, en línea con el bajo traslado a precios registrado en los últimos meses.

Otro de los puntos destacados por las entidades fue la normalización de la política de encajes bancarios. Tras la reducción de los requerimientos diarios, el mercado espera ahora una baja en la tasa de encaje, que se mantiene en niveles históricamente elevados, cercanos al 50%.

De concretarse ese alivio, los bancos confían en que no se revierta la política de reducción de tasas iniciada luego de las elecciones de octubre, que llevó a los plazos fijos a rendimientos de entre 21% y 27%.

Las advertencias de las consultoras

Más allá del optimismo del sector financiero, el diagnóstico no es unánime. Para algunos analistas, el nuevo esquema reduce el riesgo de una devaluación brusca y podría disminuir la necesidad de sostener tasas elevadas en pesos, especialmente para el crédito productivo.

Sin embargo, otras consultoras advierten que el ajuste más acelerado de la banda superior implica una mayor corrección cambiaria, con potencial traslado a precios. En ese escenario, sostienen que el Banco Central podría verse obligado a frenar la baja de tasas o incluso a incrementarlas para contener las expectativas inflacionarias.