El BCRA flexibilizó exigencias para que no se frene el crédito en dólares
En las últimas semanas, el BCRA había introducido a través de la Comunicación A 8311 un requisito más estricto: desde diciembre, los bancos deberán mantener su posición en dólares dentro de un rango que no supere el 30% de la Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC). Sin embargo, frente al riesgo de que esa medida redujera la oferta de financiamiento, la entidad emitió la nueva Comunicación A 8325, que aclara y flexibiliza el esquema.
La norma establece que no se computarán dentro de la posición global neta las líneas de crédito internacionales con vida promedio superior a 12 meses, provenientes de organismos multilaterales de desarrollo, agencias oficiales de crédito o bancos del exterior. Estos fondos suelen destinarse a préstamos locales en pesos con cobertura del riesgo cambiario, y quedarían exceptuados para no trabar el acceso de las empresas a financiamiento competitivo.
De esta manera, el BCRA busca mantener el equilibrio: avanzar con un control más estricto sobre la exposición cambiaria de los bancos, pero al mismo tiempo garantizar que las entidades sigan contando con herramientas para ofrecer financiamiento en dólares. Según analistas del mercado, la medida escinde la posición local de la internacional y permite que el crédito fluya sin que el sistema financiero sufra un achique adicional.
En un escenario de alta volatilidad cambiaria, la estrategia oficial apunta a preservar el acceso a recursos del exterior, al tiempo que se refuerza la prudencia en el manejo de las reservas en moneda extranjera.