El crédito bancario se enfrío por la incertidumbre electoral
El crédito bancario al sector privado cortó una racha de 17 meses consecutivos de crecimiento, en medio de un clima de incertidumbre electoral y volatilidad financiera. Según el último informe monetario del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en septiembre se registró una caída real del 1,8%, medida sin estacionalidad, impulsada por la contracción de los préstamos comerciales y de consumo.
Fin de un ciclo expansivo
El crédito en pesos al sector privado creció 52,5% interanual en términos reales, aunque en septiembre se observó una desaceleración respecto de los meses previos. Medido en proporción al PBI, el financiamiento bancario representó el 8,9%, más del doble que a comienzos de 2024. Si se suman los préstamos en dólares, la ratio asciende al 11,8% del PBI, reflejando una mayor dolarización de la cartera crediticia.
El freno en el crédito bancario contrasta con la expansión observada desde mediados de 2024, y muestra un cambio de tendencia motivado por precaución ante el contexto electoral.
Qué rubros se contrajeron
Los adelantos disminuyeron 5,7% mensual real y los documentos comerciales retrocedieron 3,9%, aunque aún muestran subas interanuales del 32,7% y 14,8%, respectivamente.
En el segmento de consumo, las tarjetas de crédito cayeron 3,9% en septiembre, pero acumulan un aumento interanual del 39,8% real. Los créditos personales casi no variaron (-0,1%), aunque en los últimos 12 meses subieron más de 100% real.
A pesar de la caída general, los préstamos con garantía real —hipotecarios y prendarios— mantuvieron el impulso: crecieron 5,6% mensual y acumulan un aumento del 327% interanual en el caso de los créditos hipotecarios ajustables por UVA.
Tasas en baja y migración hacia fintechs
En septiembre, las tasas de interés de corto plazo cayeron a niveles previos a julio. Los adelantos en cuenta corriente promediaron 71% nominal anual (TEA 103,2%), los préstamos personales 82% (TEA 121,2%) y las tarjetas de crédito 92,5% (TEA 143,9%).
La reducción en las tasas y la menor oferta crediticia formal podrían favorecer una migración hacia plataformas fintech y prestamistas no bancarios, que ofrecen procesos más ágiles y mayor transparencia.
Menos liquidez y más ahorro precautorio
La Base Monetaria cayó 1,6% real en septiembre, limitando el margen de expansión del crédito bancario. En paralelo, los depósitos a plazo fijo crecieron 6,1% real, y los fondos comunes de inversión Money Market se expandieron 13,9% real, lo que revela un aumento en la preferencia por activos líquidos.
La combinación de incertidumbre política, baja de tasas y menor crédito comercial define un escenario de prudencia financiera en la antesala de las elecciones legislativas.