ECONOMÍA INTERNACIONAL

El Financial Times calificó la ayuda de Estados Unidos a la Argentina como “imperialismo financiero”

El diario británico advirtió que el salvataje impulsado por Donald Trump implica un riesgo geopolítico y podría fracasar por falta de credibilidad.

El Financial Times criticó el plan de auxilio económico que impulsa Estados Unidos para apuntalar la estabilidad de Argentina, al considerarlo una forma de “imperialismo financiero”. Según el medio británico, la intervención del Tesoro estadounidense en el mercado cambiario local supone un riesgo geopolítico y podría derivar en nuevas tensiones regionales.

 

El artículo sostiene que el programa diseñado por la administración Trump para “hacer a Argentina grande otra vez” —que incluye una línea de swap de unos u$s20.000 millones— enfrenta tres riesgos principales: el rechazo de sectores republicanos, el uso del dólar como arma diplomática, y la falta de credibilidad del secretario del Tesoro, Scott Bessent.

El periódico también recordó que Bloomberg ya había cuestionado la efectividad del auxilio financiero, señalando que el apoyo norteamericano “no evitará que la Argentina vuelva a hundirse” y podría comprometer la estabilidad de Washington.

Según el Financial Times, el mercado argentino descuenta una depreciación del peso luego de las elecciones legislativas, en un contexto de reservas del Banco Central debilitadas, a pesar de la confianza del Gobierno en el respaldo estadounidense y el préstamo anticipado del Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

El análisis subraya que el poder hegemónico de Estados Unidos ya no se basa en las cadenas de suministros industriales, sino en las geofinanzas y el uso estratégico del dólar para influir globalmente. En ese marco, acusa a Bessent de politizar las líneas swap del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) con fines diplomáticos.

“El poder hegemónico de EE.UU. hoy se sostiene en las geofinanzas. Lo que ocurre con Argentina es una forma evidente de imperialismo financiero”, concluye el diario británico, advirtiendo que si el plan no logra estabilizar la economía argentina, las consecuencias podrían extenderse también a Washington.