El Gobierno avanza con su regreso al mercado internacional, pero sigue sin bajar la tasa del 9%
El Gobierno concretó una nueva emisión de deuda en dólares con la llegada del Bonar 2029, una herramienta clave para reconstruir el acceso al crédito externo. La colocación sumó USD 910 millones, destinados a cubrir compromisos del 9 de enero, aunque la tasa quedó en 9,26% anual, por encima de lo que esperaba el equipo económico.
La operación despertó interés entre inversores minoristas e institucionales y recibió más de USD 1.400 millones en ofertas, un dato que en el mercado interpretaron como una señal de que la deuda argentina vuelve a ganar espacio. El atractivo principal fue el cupón de 6,5%, muy superior al de los bonos surgidos de la reestructuración anterior.
Aun así, el Gobierno no logró perforar el 9%, un objetivo que buscaba marcar un punto de inflexión para futuras emisiones. El rendimiento terminó alineado con la curva de bonos bajo legislación extranjera, lo que para analistas muestra un avance, pero también una vara todavía alta para concretar financiamiento más ambicioso.
En paralelo, la administración nacional necesita seguir bajando el riesgo país, que cerró en 628 puntos. La meta oficial es llevarlo por debajo de 500, el nivel que permitiría una aparición plena en los mercados globales. Mientras tanto, continúan las negociaciones con bancos internacionales para asegurar unos USD 7.000 millones, con el fin de evitar el uso de reservas en los próximos vencimientos.
El contexto externo juega a favor: la Reserva Federal redujo nuevamente la tasa de corto plazo y sostiene un clima de mayor liquidez mundial, lo que incrementa el apetito por activos de países emergentes. Sin embargo, los inversores esperan señales consistentes del plan económico antes de acompañar una colocación de mayor magnitud.