El Gobierno concretó el pago a bonistas y ahora apunta a sumar reservas y volver a los mercados
El Gobierno cumplió este jueves con uno de los pagos de deuda más importantes del año, al afrontar un vencimiento por USD 4.200 millones con bonistas privados. El movimiento fue leído como una señal de orden financiero y se repetirá en julio, en un contexto en el que la gestión de Javier Milei busca recomponer la confianza de los inversores.
Superada esta instancia, el foco se traslada a dos objetivos centrales: acumular reservas y regresar a los mercados internacionales de crédito. En ese marco, el Banco Central volvió a comprar USD 62 millones, confirmando el avance de la denominada fase 4 del programa económico, basada en la remonetización vía emisión de pesos contra compra de divisas.
Una de las claves del corto plazo será qué harán los bonistas con los dólares cobrados. La reinversión de esos fondos podría impulsar los precios de los títulos y provocar una baja del riesgo país, que todavía se mantiene elevado frente a otros países de la región.
El mercado empezó a mostrar señales positivas. Los bancos argentinos que cotizan en Nueva York registraron fuertes subas, encabezadas por Banco Supervielle, Macro y Galicia, mientras que las acciones energéticas avanzaron de la mano del petróleo, con mejoras en TGS, YPF y Vista. A esto se sumó un informe favorable de Morgan Stanley, que destacó los avances fiscales y el respaldo internacional.
En paralelo, las reservas brutas ya se acercan a los USD 45.000 millones, impulsadas por las compras del Central, la suba del oro y el ingreso de fondos vinculados a privatizaciones. Desde la autoridad monetaria anticiparon que el objetivo es sumar al menos USD 10.000 millones en 2026, con expectativas de acelerar el ritmo en el segundo trimestre gracias a los dólares de la cosecha gruesa.