POLÍTICA NACIONAL

El Gobierno endurece el ajuste para cumplir con el FMI, pero el mercado duda de la meta fiscal

El Ministerio de Economía prepara más recortes en obra pública y transferencias a provincias. Analistas creen que el superávit de 1,6% del PBI es difícil de alcanzar y que podría terminar en 1,3%.

El Gobierno nacional se encamina a profundizar el ajuste del gasto para intentar cumplir con la meta de superávit fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, en el mercado creen que el objetivo de 1,6% del PBI fijado en abril es difícil de alcanzar y que el resultado final estará más cerca de 1,3%.

El plan de Caputo

En el equipo económico que conduce Luis Caputo ya se evalúa reforzar la “motosierra” con corte de fondos a provincias, freno total a la obra pública y menor nivel de transferencias. La estrategia responde tanto al menor ingreso por impuestos, como a la necesidad de compensar la baja en las retenciones al agro y en el Impuesto PAÍS, que en conjunto aportaban cerca de un punto del PBI.

 

Una meta cada vez más desafiante

“Los ingresos no están asegurados en esta economía. La baja de retenciones y del Impuesto PAÍS deja al Gobierno mucho más expuesto a aplicar un ajuste más duro”, advirtió el economista Martín Polo, de Cohen Aliados Financieros, en un encuentro con inversores.

El analista remarcó que esa situación “genera la tensión que se ve en el Congreso, donde el oficialismo no logró ganar votaciones claves, y se empieza a resquebrajar el blindaje que daba el poder de veto presidencial”.

Por su parte, el economista Luis Secco coincidió en que el escenario fiscal “viene comprometido más allá del Congreso”, ya que “el gasto crece por encima de la inflación, mientras que los ingresos avanzan menos”.

 

Recaudación en baja

Datos de la Asociación Argentina de Contribuyentes (ARCA) muestran que la recaudación tributaria venía creciendo en términos reales en el primer cuatrimestre, pero sufrió un derrumbe del 18% en mayo y luego se mantuvo con subas muy moderadas en junio y julio.

Según los analistas, el repunte necesario para reemplazar los recursos perdidos no parece viable en el actual contexto de tasas de interés elevadas y actividad económica estancada.

Lo que viene

Con apenas cinco meses por delante, el consenso en el mercado es que al Gobierno le costará llegar a la meta más exigente del 1,6% del PBI acordada con el FMI. Aun así, destacan que se mantendrá el superávit primario, aunque más cerca del 1,3%.