El Gobierno espera que la nafta baje hasta un 17% y se acerque a la inflación cero en septiembre
El Gobierno nacional proyecta una fuerte baja de los combustibles para antes de la primavera y apuesta a que ese movimiento ayude a profundizar la desaceleración de la inflación. En la Casa Rosada aseguran que los actuales valores de los combustibles se mantendrán por otro mes y medio a dos meses para que las petroleras recuperen parte de lo perdido por desacoplar en parte los precios internos de los valores internacionales.
Una vez completado ese proceso, las naftas pueden retroceder cerca del 17%. La expectativa oficial es que la baja de los combustibles funcione como uno de los pilares de una desaceleración acelerada en el índice de precios. Eso implica que la reducción proyectada no volvería exactamente a los precios de febrero, pero sí recortaría buena parte del salto que se produjo en marzo en plena escalada del precio del crudo por la guerra entre EE.UU. e Irán.
La nafta tiene un peso político y económico mayor al de su incidencia directa en el índice. Su precio impacta en las expectativas, en la logística, en los costos de transporte y en la percepción cotidiana de los consumidores. Por eso, en la Casa Rosada la consideran una variable clave para intentar quebrar la inercia inflacionaria.
El Gobierno viene de proyectar una inflación de junio por debajo del 2%, luego del 2,1% de mayo y del pico de 3,4% de marzo, que estuvo atravesado por el salto de los combustibles. Si julio y agosto mantienen la tendencia, una baja de la nafta podría convertirse en el dato que empuje el IPC hacia niveles mínimos en septiembre.