INFORME

El Gobierno postergó pagos y la deuda flotante del Tesoro aumentó casi $2 billones en marzo

Aunque el Ejecutivo mostró superávit fiscal en marzo, los compromisos pendientes de pago crecieron con fuerza. Analistas advierten que el resultado podría reflejar mayores dificultades para sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

La deuda flotante del Tesoro nacional registró un fuerte incremento durante marzo y superó los $4 billones, según datos oficiales de la Tesorería General de la Nación. Se trata de gastos ya realizados por el Estado pero que todavía no fueron cancelados, una herramienta utilizada por el Gobierno para sostener el resultado fiscal positivo.

El informe oficial indicó que los pasivos pendientes pasaron de $1,95 billones en febrero a $4,04 billones en marzo, lo que representó una suba cercana a los $2 billones en apenas un mes. El dato se conoció después de que el Gobierno informara un superávit primario de más de $930 mil millones y un superávit financiero de casi $485 mil millones durante el mismo período.

banco central

Especialistas señalaron que marzo suele mostrar aumentos estacionales en la deuda flotante, aunque remarcaron que la magnitud del salto generó preocupación. Desde distintos sectores económicos interpretaron que el crecimiento de los pagos demorados refleja las dificultades del Ejecutivo para sostener el ajuste fiscal en un contexto de menor recaudación y caída de la actividad económica.

Los mayores incrementos se observaron en los rubros de bienes y servicios y transferencias. En el primer caso, los compromisos pendientes crecieron de $53 mil millones a más de $314 mil millones. En tanto, las transferencias pasaron de $885 mil millones a más de $1,65 billones.

Analistas económicos explicaron que será clave observar lo que ocurra en abril para determinar si se trató de una situación transitoria o de una tendencia más profunda. Recordaron que en 2025 ocurrió un fenómeno similar: en marzo aumentaron los pagos pendientes y al mes siguiente parte de esos compromisos fueron cancelados, lo que permitió sostener el superávit.

Además, remarcaron que el incremento de la deuda flotante volvió a poner en evidencia tensiones financieras en distintos sectores vinculados al Estado. Entre los casos más visibles aparecieron los reclamos de empresas de transporte del AMBA y de proveedores del PAMI por demoras en los pagos.

Según economistas privados, aunque el nivel actual todavía se encuentra lejos del límite acordado con el FMI, el crecimiento de estos compromisos muestra el desafío que enfrenta el Gobierno nacional para mantener el equilibrio fiscal sin profundizar el atraso en las obligaciones del Estado.