CAÍDA

El informe que revela cómo el sector vitivinícola pierde fuerza y sigue cediendo terreno

Un informe de Coninagro revela que el sector vitivinícola sufrió fuertes retrocesos en su poder de compra frente a insumos y maquinaria, mientras que la ganadería mantiene ganancias históricas y fortalece su capacidad de inversión.

La Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) analizó el poder de compra de ocho productos clave de la agroindustria argentina: soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche, yerba y vino. El estudio mide cuántas cantidades de cada producto son necesarias para adquirir insumos o realizar inversiones en el sector.

Vitivinicultura en retroceso

El informe muestra que el vino perdió poder de compra frente a la mayoría de los insumos. En comparación con el año anterior, el retroceso promedio fue del 43%, mientras que frente al promedio de los últimos cinco años las pérdidas son aún mayores.

El análisis revela, por ejemplo, que la cantidad de litros de vino necesarios para comprar un tractor aumentó un 258% respecto al promedio de los últimos cinco años. Otros costos como transporte (+77%) y mano de obra (+47%) también muestran una relación cada vez más desfavorable para el sector.

Vino

Ganadería: recuperación histórica

En cambio, la ganadería atraviesa un panorama opuesto. Los precios de la hacienda registran niveles históricamente altos. Medido en dólares, el valor del ternero de 160 a 180 kilos se ubica 65% por encima del promedio 2010-2025, mientras que el novillito supera en 52% dicho promedio.

En términos interanuales, durante los últimos doce meses hasta diciembre de 2025, todas las categorías de hacienda aumentaron muy por encima de la inflación (31,5%), con una suba promedio del 75%, lo que representa una mejora real significativa para los productores.

Este repunte se refleja directamente en el poder de compra frente a insumos y semillas. Por ejemplo, en diciembre de 2025 se necesitaban 34% menos kilos de novillito para adquirir un kilo de semillas de alfalfa que un año antes, pasando de casi 4 kilos por kilo de semilla a 2,7 kilos. En el caso de Rye Grass, la mejora fue del 47%.

Comparado con el promedio de los últimos cinco años, actualmente se requiere 40% menos novillito para comprar semillas de Rye Grass y 35% menos para semillas de alfalfa, con una tendencia similar para el grano de maíz.