ECONOMÍA Y MERCADOS

El riesgo país vuelve a trepar y se acerca a los 900 puntos

La caída de los bonos argentinos y la decisión del Tesoro de vender dólares generaron tensión en la previa electoral. Los inversores siguen de cerca el escenario político.

El riesgo país volvió a encender las alarmas: la medición ya roza los 900 puntos, un nivel que refleja la desconfianza de los mercados sobre la deuda local. La presión llegó por una doble vía: la caída de los bonos soberanos y el anuncio de que el Tesoro intervendrá en el mercado cambiario con ventas de dólares para contener al tipo de cambio.

 

Los títulos públicos tuvieron fuertes bajas, con descensos de hasta el 9% en el Global 2046 y retrocesos que alcanzan al resto de la curva, desde los Global 2029 y 2030, que cayeron alrededor de un 4%, hasta los bonos de mediano plazo como el Global 2035 y el Global 2038, que pierden entre 6% y 7% en lo que va del año.

El mercado interpretó la medida del Tesoro como un riesgo adicional: usar reservas para vender en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) significa menos recursos para afrontar los pagos de deuda a futuro. “El anuncio busca dar calma en el corto plazo, pero deja dudas sobre la capacidad de pago del Gobierno”, explicó Federico Filippini, de Adcap Grupo Financiero.

 

El clima electoral agrega más tensión. El mal resultado del oficialismo en las elecciones de Corrientes reforzó el pesimismo de los inversores, que ahora miran con atención lo que pueda suceder en la Provincia de Buenos Aires. Analistas como los de Delphos Investments señalan que un “empate técnico” en ese distrito sería clave para sostener algo de estabilidad financiera.

En paralelo, el Tesoro tiene depósitos por unos u$s 1685 millones y enfrenta compromisos importantes en los próximos meses: pagos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), vencimientos del BOPREAL y desembolsos de deuda en enero de 2026 por más de u$s 4300 millones.

Pese al golpe, algunos bonos mostraron un leve rebote este miércoles, con subas de hasta 1,6%, aunque los analistas advierten que la volatilidad seguirá presente hasta después de las elecciones. Desde PUENTE, su economista jefe Eric Ritondale aclaró: “Es una medida transitoria, pensada para atravesar el período electoral y contener la volatilidad cambiaria”.

 

En este escenario, la curva de rendimientos quedó invertida, con tasas de hasta 16% en los bonos cortos de ley local, una señal de que el mercado duda de la capacidad de pago en el corto plazo. Y mientras tanto, el riesgo país sigue marcando el pulso: cada vez que sube, se encarece el acceso al crédito y se reduce el margen de maniobra del Gobierno.