PANORAMA

Fuerte suba de costos pone en jaque al transporte de cargas en Mendoza

Empresarios del sector aseguran que el aumento del combustible y la sobreoferta de camiones hacen inviable la actividad y reclaman medidas urgentes para evitar quiebras.

El transporte de cargas en Mendoza atraviesa un escenario cada vez más complejo, marcado por costos en alza y una rentabilidad en caída. Empresarios del sector advierten que la actividad dejó de ser sostenible en muchos casos y que varias firmas ya operan con márgenes negativos.

El principal factor que explica esta crisis es el fuerte incremento del combustible, que representa una porción clave de los costos operativos. La volatilidad del precio internacional del petróleo impactó de lleno en el gasoil y desbalanceó la estructura económica de las empresas. A esto se suma el efecto regional, con subas significativas en países vecinos que encarecen aún más el transporte internacional.

transporte terrestre

Sobreoferta y tarifas en caída

Otro problema estructural es la sobreoferta de camiones. Tras la pandemia, el sector experimentó un crecimiento en la cantidad de unidades, pero la demanda no acompañó ese ritmo. Esto generó una competencia más fuerte y una presión a la baja sobre las tarifas, que hoy no logran cubrir los costos.

La combinación de más vehículos, mismos clientes y costos crecientes profundizó el deterioro del negocio. En este contexto, muchas empresas aseguran que trabajan a pérdida y que la situación se vuelve cada vez más difícil de sostener.

Costos en alza en toda la cadena

El aumento del combustible no es el único golpe. También se registraron subas en peajes, salarios, lubricantes, neumáticos, costos financieros y gastos generales. En conjunto, estos incrementos presionan sobre una estructura ya debilitada.

El gasoil sigue siendo el componente más determinante dentro de los costos, con un peso cercano a un tercio del total. La dificultad para trasladar estos aumentos a las tarifas genera un cuello de botella que reduce aún más los márgenes.

Reclamos y posibles soluciones

Desde el sector plantean la necesidad de actualizar tarifas para reflejar los costos reales y evitar que las empresas absorban las subas. También reclaman medidas fiscales que alivien la carga impositiva, como la posibilidad de computar ciertos impuestos a cuenta de otros tributos.

Mientras tanto, el malestar crece. En las últimas semanas ya se registraron protestas en rutas clave, impulsadas por transportistas independientes. Aunque no hay nuevas medidas confirmadas, el clima sigue siendo tenso.

Un futuro incierto

Empresarios coinciden en que, sin cambios en el corto plazo, el sector podría enfrentar quiebras y pérdida de empleo. La combinación de costos en alza, tarifas atrasadas y baja actividad económica configura un panorama incierto para el transporte de cargas en Mendoza.