Gobierno y FMI: la recuperación de reservas enfrenta un nuevo desafío fiscal
Con la recuperación de reservas en marcha, el Gobierno llega a febrero con el Fondo Monetario Internacional (FMI) concentrado en la inflación persistente y la caída real de la recaudación impositiva, un punto que podría derivar en mayores condicionamientos fiscales.
El calendario con el FMI
La última semana de enero marca el cierre de los números de 2025 y la proyección de los datos para 2026. Todo debe estar listo para la primera semana de febrero, cuando Argentina y el FMI retomen las negociaciones para definir el cumplimiento de las metas del programa de Facilidades Extendidas, firmado en abril de 2026, incluyendo un waiver por los objetivos no alcanzados.
Aunque la recuperación de reservas ha sido reconocida por el organismo, la inflación persistente, por encima del 2% mensual, mantiene la preocupación sobre la recaudación tributaria, que durante cuatro meses consecutivos se ubicó por debajo del ritmo inflacionario. Esto complica que los ingresos del sector público crezcan en términos reales, y si la tendencia se mantiene en 2026, la situación podría tensionar la política fiscal.
Compras de reservas y mirada del FMI
El Banco Central intensificó en enero las compras de divisas, con jornadas de adquisición de hasta US$187 millones, elevando las reservas por encima de los US$45.000 millones. Este nivel podría incrementarse en más de US$1.000 millones durante el mes.
Durante gran parte de 2025, la falta de recuperación de reservas generó tensión con el FMI y con el Tesoro de Estados Unidos, pero tras las elecciones legislativas de octubre, la postura internacional se alineó más con la estrategia del Gobierno.
En declaraciones privadas en diciembre, el presidente Javier Milei y su equipo económico, incluyendo a Luis Toto Caputo, explicaron que el objetivo era acumular reservas sin generar inflación ni emitir pesos. El plan contempla compras de entre US$7.000 y US$20.000 millones en 2026, dependiendo de la demanda de pesos y la dinámica económica.
El FMI ha valorado positivamente el ritmo actual de acumulación de reservas, aunque sigue atento a los ingresos tributarios reales.
Recaudación tributaria: el próximo desafío
El foco de atención del FMI se desplazará ahora hacia la recaudación impositiva, que se encuentra entre 1 y 5 puntos porcentuales por debajo de la inflación. Esto implica que, a nivel real, el sector público está recibiendo ingresos negativos, un factor que puede requerir ajustes fiscales o mecanismos inflacionarios/recesivos para equilibrar las cuentas.
La situación se agrava tras la confirmación de que la inflación de diciembre de 2025 alcanzó 2,8% mensual, lo que dificulta que los ingresos tributarios superen el ritmo del IPC. Para el FMI, mantener la recaudación por encima de la inflación es tan importante como asegurar el superávit fiscal, y la brecha actual será un punto de presión en las próximas negociaciones.
Perspectiva del FMI
Desde el organismo internacional advierten que, pese a los avances en la acumulación de reservas y el control parcial de la inflación, la recuperación de ingresos tributarios es crucial para la estabilidad macroeconómica y para fortalecer la resiliencia de Argentina frente a shocks externos.
Sin reservas suficientes y sin ingresos reales positivos, el país no podrá acceder de manera fluida a los mercados internacionales de capital, un aspecto que el Gobierno deberá considerar mientras avanza con la ejecución de su plan económico.