Golpe al sector: en dos años cerraron 1.800 panaderías por ventas en picada y costos récord
La fuerte caída de las ventas y el incremento sostenido de los costos operativos golpearon de lleno al sector panadero: desde fines de 2023 dejaron de funcionar cerca de 1.800 panaderías en todo el país, lo que implicó la pérdida estimada de entre 11.000 y 15.000 empleos directos, según datos de la Cámara de Industriales Panaderos (Cipan).
Un sector que trabaja con rentabilidad negativa
Las panaderías arrastran más de dos años de retroceso en sus niveles de actividad, con una baja del 55% en el consumo de pan y un derrumbe aún mayor en productos de pastelería. Con ventas cada vez más reducidas, muchos comercios apenas logran sostener su funcionamiento cotidiano.
Además del menor consumo, el sector enfrenta boletas de luz con subas de hasta el 50% de un mes a otro y aumentos generalizados en insumos y servicios. Para la entidad, la combinación de estos factores deja a los negocios en una situación de pérdida permanente, sin margen para absorber los incrementos sin trasladarlos a precios.
Impacto en el empleo y cierre de pymes
La crisis del sector panadero forma parte de un escenario más amplio: en los últimos dos años habrían cerrado unas 17.000 pymes, con un impacto laboral cercano a los 300.000 puestos de trabajo. En este contexto, los panaderos advierten que muchos comercios se ven obligados a suspender empleados o reducir personal para poder sostener la actividad.
Los consumidores compran menos y priorizan lo esencial
La demanda también continúa debilitada. Las familias ajustan sus compras y priorizan lo básico, lo que reduce la cantidad de productos de panificación que se venden a diario. Para el sector, esta dinámica se traduce en locales con menos movimiento, mayores costos y una ecuación económica cada vez más difícil de sostener.