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Industria: leve repunte en abril, pero crecen las alertas por posibles caídas en los próximos meses

Aunque la actividad industrial creció un 1,2% mensual en abril, persisten señales de debilidad. La caída en sectores clave y el freno salarial generan dudas sobre la sostenibilidad del repunte.

La producción industrial mostró en abril un leve repunte del 1,2% respecto de marzo, según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por consultoras. El dato sugiere que el freno del mes anterior fue un episodio puntual, aunque el nivel de actividad continúa por debajo del promedio histórico y persiste la incertidumbre para los próximos meses.

De hecho, abril fue el segundo peor mes desde septiembre de 2024 en la serie desestacionalizada, lo que refleja una recuperación todavía tenue. En el acumulado del primer cuatrimestre, el sector industrial presenta una mejora del 4% interanual, aunque influida por una base comparativa muy baja, producto de la devaluación de fines de 2023 y la parálisis de la obra pública durante 2024.

industria

Entre los rubros que más crecieron en lo que va del año se destacan:

Minerales no metálicos: +14,3%

Maquinaria y equipo: +12,3%

Industrias metálicas básicas: +5,3%

Sin embargo, varios sectores continúan en caída:

Tabaco: -14,5%

Papel: -7,5%

Plásticos: -7,3%

Textiles: -6,8%

Fuerte deterioro en el sector de fundición

Uno de los focos de preocupación más marcados se encuentra en la industria de la fundición, cuya demanda se desplomó al 45,9% de su capacidad instalada en abril. Además, más del 50% de las empresas del sector informaron haber realizado despidos durante ese mes.

Industria de la fundición

Factores de riesgo: salarios estancados y apertura comercial

El informe advierte sobre desafíos estructurales que amenazan la continuidad del repunte. Entre ellos, el estancamiento salarial, que afecta directamente la demanda interna, y la reciente baja de aranceles a las importaciones, que junto al contexto cambiario, podrían debilitar aún más a sectores industriales sensibles.

Pese al leve optimismo que genera el repunte de abril, se prevé un panorama desafiante para el resto del año. La clave estará en si la economía logra recuperar el poder adquisitivo de los hogares y contener los efectos adversos de la apertura comercial.