INFORME DEL INDEC

Industria en rojo: la confianza empresarial sigue en caída libre y no hay señales de rebote

La actividad manufacturera enfrenta un escenario de estancamiento con expectativas negativas para el corto plazo, caída en pedidos y un fuerte peso de la demanda interna insuficiente.

La última encuesta de INDEC sobre la industria manufacturera, expectativas marzo-mayo de 2026, revela un panorama complejo para el sector, marcado por la caída en el indicador de confianza empresarial (ICE), que se ubicó en -18,7%, reflejando un clima de incertidumbre económica y expectativas moderadamente negativas.

En términos de producción, el escenario proyectado para el período marzo-mayo de 2026 muestra un claro estancamiento: el 62,3% de las empresas no prevé cambios, mientras que un 19,9% anticipa una disminución y solo un 17,8% espera un aumento, lo que arroja un balance negativo de -2,1%.

Uno de los datos más críticos surge en la cartera de pedidos, donde el 53,4% de las firmas la considera por debajo de lo normal, consolidando un balance de -51,2%, uno de los indicadores más preocupantes del relevamiento. Este deterioro impacta directamente en la actividad industrial y condiciona la capacidad de recuperación en el corto plazo.

En paralelo, los stocks de productos terminados muestran una situación relativamente equilibrada, con un 61% en niveles adecuados, aunque con un leve balance positivo de 2,9%, lo que sugiere cierta acumulación ante la debilidad de la demanda.

La evaluación general del presente también refleja tensiones: solo un 6,4% de las empresas califica su situación como buena, frente a un 29,6% que la considera mala, consolidando un balance negativo de -23,2%.

Fuente: INDEC

En el plano financiero, la situación tampoco muestra señales de alivio. El acceso al crédito continúa siendo restrictivo: un 35,1% lo percibe como difícil, mientras que apenas un 6,4% lo considera fácil, evidenciando un balance de -28,7%.

El principal factor que limita la expansión de la producción es contundente: la demanda interna insuficiente, señalada por el 51,9% de las empresas, muy por encima de otros condicionantes como la competencia de importaciones o la incertidumbre económica.

De cara al futuro inmediato, las expectativas empresariales no muestran un cambio de tendencia. La mayoría de las firmas anticipa estabilidad o caída en variables clave como demanda interna, horas trabajadas y empleo, donde el 78,9% no prevé variaciones en la dotación de personal.

Sin embargo, aparece un matiz positivo en el frente externo: las exportaciones muestran una expectativa levemente favorable, con un balance de 6,5%, siendo uno de los pocos indicadores en terreno positivo.

En este contexto, el informe confirma que la industria manufacturera atraviesa una fase de fragilidad estructural, donde la falta de demanda, las restricciones financieras y la incertidumbre macroeconómica siguen condicionando cualquier recuperación sostenida.